miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capítulo 34

Hola! Esperamos que no os aburra este capítulo, pues a nuestro gusto, ha quedado demasiado ¿lleno? ¿Sería esa la palabra? Bueno, sea lo que sea, esperamos que os guste y como ya os deseamos en la entrada anterior, os deseamos a tod@s feliz navidad!! Besos y hasta enero.

-¡Me duele todo! -se queja Nerea.
-¿Cuánto tiempo llevas con los ojos completamente negros? -pregunta Fabio mirándole fijamente a los ojos e intentando encontrar algo que le diga qué es lo que le pasa a la muchacha.
-Desde la visita de Marcos y Rafa.
-¿Dos días?
-Supongo, tú eres el listo aquí.
-¿Qué tal va? -pregunta entrando Enara, tranquila extrañamente.
-La verdad es que no sé qué es lo que le pasa. No sé si es hereditario, si es algo que ha cogido por no cumplir una de las reglas...
-¡Las he cumplido todas! -se queja la prima de Enara. -Bueno... menos ir por ahí mezclándose con todos los humanos. ¡Pero no soy la única! ¿Por qué si no están tan bien Ainhoa y Valeria?
-¿Como esto haya sido culpa de alguna de ellas? -murmura Enara.
-ADM. -suspira Fabio. -¿Qué es exactamente lo que sabéis de él?
-Pues simplemente que son aquellos que nos intentan matar y que saben cómo encontrarnos. -responde rápidamente la rubia.
-Mucho no te equivocas.
El silencio se alza en la habitación y Fabio suspira. Enara, sin hacer pregunta alguna, y de alguna manera sabiendo lo que el chico quiere que haga, va a buscar a todos los demás, quienes entran cada uno con mala gana y serios.
-ADM, como todos sabemos, significa Administración De Mágicos, es decir, aquellos que tengan algo de magia entre ellos. Pero a su vez, también significa Adiós Daemón Moribundo, cuales son las iniciales que se acogieron de las últimas palabras que dijo el fundador de la ADM el la primera rebeldía contra los poderosos. Claro que los dejaron moribundos, donde todo tenía sol, era alegre, lleno de colores... pero conseguimos vivir y nuestros antecesores trajeron otra vez el Daemón original con unos cambios para que pudiéramos vivir y salir a la tierra sin problemas. Cuando el fundador se dio cuenta de que podía usar esas mismas palabras para otro fin, los usó, burlándose de nosotros.
Fabio se para con la boca abierta, como si lo que va a decir fuera malo para alguien en especial, todos saben de quién se trata, pero mira a Omar como si nadie lo supiera.
-Entonces fue cuando la segunda generación de poderosos nació, pues los de antes eran todos crueles y con un poder que solo los de la ADM poseen y que usan para matar y quitarles los poderes a sus presos, para así, hacerse más fuertes. Por eso son nuestros enemigos. Porque nos matan simplemente por el poder.
-¿Y por qué estamos entonces aquí? -pregunta Ainhoa sin dejarle continuar.
-Porque desde entonces muchas guerras se han echo con el fin de detener a los de la ADM en su misión de hacerse con todo. Si pensáis, cuando no haya nadie más con tanto poder como ellos, empezarán a matarse y a quitarse los poderes con el único fin de ser más fuertes que los demás. En ese camino lo destruirán todo. Si pensabais que solo éramos monstruos no es así, os equivocabais, somos los que tenemos la misión de terminar con todo esto. Nos mandan para decir a la ADM cómo cada vez hay más con dones, cómo seguimos siendo tantos y ya de paso para matar a algún que otro de la ADM. Como si entre nosotros mismos no hubieran guerras ni nada.
-¡Ah! ¿¡Qué somos experimentos!?
-No exactamente... pero sí en un fondo.
-¿Y tú cómo sabes todo eso? -pregunta Omar medio enfadado.
Fabio se queda callado, y Elías le mira asombrado.
-¿Y te quedas callado? -pregunta.
-¿Y qué quieren decir dejándome a mí así? -consulta Nerea, asustada.
-Por lo menos eres la única con valor para preguntarlo. -murmura Fabio. -No sé por qué narices te lo han echo, son muy listos, pero saben que estamos aquí, dónde nos alojamos y seguramente cómo nos llamamos también. Yo que vosotros me andaría con cuidados.
-Empezando por Marcos. -exclama Elías. -Ese chico me da mala espina.
-No eres el único. -comenta Omar.
-Si este comenta aquello, Marcos es inocente. Ser el hijo de los poderosos y atreverse a decir esto tiene narices, Omar. -chilla Valeria, furiosa.
-Creo que Valeria tiene razón. -apoya Leo con una vocecilla.
-A mí me da igual lo que se diga aquí dentro, no es cosa de empezar a pelearnos entre nosotros. Tanto puede ser Marcos como Fran, como Esperanza, como Alba, como Rafa, como cualquier persona que pase por nuestra puerta por la acera de enfrente. Esto lo que nos dice es que no estamos seguros. Y que en cualquier momento los muy gilipollas vienen a por nosotros. -exclama Enara.
-Tiene razón. -añade Ainhoa. -Además, cada uno de nosotros ha venido aquí por una razón, y la mayoría no lo está cumpliendo.
-Sabemos todas las razones menos el del hijito de los poderosos, ¿vas a hablar o qué, gallina? -insiste como una psicópata Valeria.
-¡Callaos todos! -chilla entonces Nerea. -Que quede claro que aquí soy yo la que está mal y tiene que oír todas las barbaridades que decís, ¿se ha demostrado quién ha sido quien me ha echo esto? ¿cómo y dónde? ¿se ha demostrado cualquier cosa que nos haría daño hasta ahora? No, pues podemos buscar, pero discutiendo y acusándonos sin más lo único que estamos consiguiendo es ventaja para la ADM, así que desde ahora, quien no demuestre buen rollo con alguien, se las va a ver conmigo.
-¿Y si hay alguna razón para que no haya con mal rollo? -pregunta Elías.
-Ni se pega. Y se habla cantando.
-Eso es una estupidez.
-Tú eres una estupidez, Elías. -responde Ainhoa y ayuda a Fabio con el tema de Nerea mientras que todos salen por la puerta y Elías murmura algo bien bajito.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Feliz Navidad!!!

Hola a tod@s!!!
La verdad es que en estos dos meses hemos conseguido más de lo que jamás pudiéramos desear, entre otras, poder ver que hay gente a la que le gusta nuestra historia, y ya, poco a poco, comenzar a salir del caparazón.
No tenemos mucho que decir, y sabemos que hay mucha otra gente que ha echo el mismo especial o algo típico de navidad mostrando cosas preciosas. Desgraciadamente, nosotras no tenemos nada.
Esperamos no aburriros con lo que vamos a decir a continuación, sobre todo porque nos parece que la mayoría van a ser noticias malas, creemos.
Para empezar, nos gustaría haber echo un especial navidad, más largo, con más cosas interesantes etc. pero puesto que nuestra historia ocurre en verano no hemos querido adelantar los acontecimientos, sobre todo porque los Olvidados no tienen navidad, los muy pobrecitos. Pero estamos pensando en incluir el concepto de la navidad en alguno de ello: estar con la familia, los amigos, cantar canciones y villancicos, decir adiós al año que ha pasado y darle inicio al que vendrá... Y nosotras también os deseamos feliz navidad a todos vosotros.
Siguiendo con las noticias, últimamente, al igual que a nuestra querida amiga Layla, (a la que hemos podido conocer mejor gracias al Blogger y le mandamos un abrazo enorme), nos está costando escribir, pero no por falta de inspiración, si no porque al ser dos, y al que Nerea esté enferma, se une eso de que estamos andando muy justas a la hora de publicar, porque si no os habéis dado cuenta pusimos fecha los miércoles y viernes, y que Luna ya se sienta más como presionada a escribir, no como un hobby. Claro que eso hace que algunos momentos puedan parecer más dejados además de que estemos justitas con esto.
Pedimos perdones adelantados por si alguna vez publicamos un día más tarde. Pero puede que ese dos se convierta en uno y Luna se convierta en la fan número uno de este blog, porque se está planteando en dejarlo. Ojalá que no.
También decir que nuestra última publicación este año va a ser el del 25 de diciembre, que como Papa Noel, vamos a publicar nuestro último capítulo del año para cogernos unas pequeñas vacaciones que van a durar hasta el 8 de enero del siguiente año.
Aprovecharemos este tiempo para seguir escribiendo, hablar de lo último, y para todo lo que nos pueda servir.
Por último, nos gustaría hacer un tipo de encuesta si vosotros queréis que también va a tener plazo en el periodo que tenemos de vacaciones, por así llamarlo, empezado en hoy. Claro que si vosotros queréis.
Para ello vamos a crear una página en la que pondrá 'Encuesta', (así de simple), y donde vamos a hacer unas preguntas sobre la historia y más o menos, y si vosotros queréis, pues contestáis, y de esa manera conozco un poco mejor cómo os gusta que vaya la historia, y cómo podríamos seguir.
Eso era todo y esperamos no haberos aburrido.
Besos enormes para tod@s y feliz navidad!!!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Capítulo 33

Corre tan rápido como puede, todavía no consigue llegar apenas.
-¿Hay alguien en casa? -pregunta una voz masculina y oscura.
-¡Ahora voy! -chilla una voz femenina y aguda por dentro de la casa.
Enara abre la puerta y observa de arriba abajo al extraño chico empapado que tiene delante. Le cierra la puerta automáticamente en la cara sin decirle siquiera nada.
-Pero... ¿Qué? -chilla extrañado el extraño.
-¿Quién era? -pregunta Leo.
-Un desconocido, fijo que uno de esos que como ayer se ha pasado a tomarnos el pelo intentando vendernos algo.
-¿Te lo ha dicho?
-¿Cerrarle la puerta en las narices no es acaso una pista? Ha sido un acto reflejo, ese chico no es buen trigo.
-Aquí se dice trigo limpio, o algo así.
-Como si eso me importara...
Leo se acerca a la puerta con una sonrisa en la cara y la abre encontrándose con una cara conocida para él, al contrario que para la rubia.
-¡Marcos! -exclama el chico.
-Hola, Leo. ¿Quién era la chica?
-¿Empezarás como Rafa?
-¿Qué Rafa?
-Lo siento, tranquilo, pasa. Y la chica es la prima de Nerea.
-No me la imaginaba así. -susurra el chico.
-Ya, normalmente escuchando las descripciones de cada prima nadie se imagina a la otra tal y como es.
Marcos suspira y pasa, esperando ver al gran perro negro que atropelló hacían cuatro días ya desde entonces.
-¿Y el perro?
-Tadeo está escondido para que otro gilipollas como tú no lo atropelle.
-¿No estaba dando una vuelta con Nere y Ainho?
-¡Joder, Princesita! ¡Ya te ha dado con los apoditos, ¿eh?
-Soy Valeria, por cierto. -saluda la chica al chico de los ojos verdes intensos que la dejan atrapada. -Y, El, se más amable con los invitados.
Valeria se va y los tres chicos se quedan solos hasta que Omar entra en la sala y saluda a Marcos amablemente. Cuando Fabio entra, el cual entra bastante seguido a Omar, lo mira com desconfianza. Hay algo en el chico que le llama la atención y desgraciadamente no sabe lo que es.
-Fabio. ¿Cómo te llamas, chico? -pregunta serio como siempre.
-El Gilipollas Qu Atropelló A Tadeo.
-¿Hoy qué es, el día de los negativos? -pregunta Nerea entrando apenada en la sala por el mal rollo que como casi siempre anda. -¡Marcos! -exclama la muchacha cuando ve al chico de los ojos verdes.
Junto a ella, entra Ainhoa con el gran Tadeo, quien ladra y mueve la cola alegremente al ver al chico que lo atropelló pero también lo salvó.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estás Moe? -pregunta un hombre vestido de negro con una larga melena negra al que han visto recientemente bastante.
-¿Otra vez tú, Rafa? -exclama rendida Enara.
-Vamos, chica, tampoco es para tanto. Ahora, ve a recibirlo que es de mala educación decir eso. -la empuja Vale.
Rafa sonríe y Leo lleva a Tadeo y a Marcos al jardín de detrás de la casa. Elías mira a Omar y a Ainhoa.
-¿Qué? ¿No os habéis enfado nunca ni desconfiado de nadie?
-Claro, de ti. -contesta cruel Ainhoa.
-¡Cállate, Pequeña Bruja Niñata! -sonríe malvadamente Elías, a sabiendas de que la muchacha se va a enfadar mucho. Y eso ocurre.
Omar se ríe.
-¿Por qué te ríes, Omar? -pregunta Ainhoa, pero a diferencia de con Elías, no se enfada con él, se le hace imposible.
-Perdona, me da gracia que te enfades por eso, son palabras. Solo palabras.
-Las palabras pueden doler más que las acciones.
-Pero no te dejan cicatrices en el cuerpo.
-En eso tienes razón. -sonríe Ainho.
Ainhoa se va y Elías sonríe malvadamente a Omar, y este queda totalmente sorprendido.
-¿Por qué me miras así?
Elías se ríe y se va. En cambio, cuando llega al jardín, algo lo invade, viene de Marcos.
La gracia es que no sabe si es bueno o malo, y si lo supiera, ¿quién lo creería?

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Capítulo 32

Querido hijo:
Te dije que continuaría contándote los maravillosos y extraños lugares de Daemón, pero hoy se me hace imposible hablar de ello.
Mi mente cada vez se nubla más, y no me acuerdo de la mitad de las personas que conocí hacía tiempo.
No sé lo que me pasa, pero mis recuerdos cada vez son más lejanos, de aquella época en la que vivía en la tierra, ya ni siquiera me acuerdo de tu nombre, ¿frustrante, verdad?
Quizá no para ti, una razón más para odiarme, mientras que para muchos otros es algo que se toman muy en serio.
El echo de que tenga un don, encima, empeora todavía más las cosas, piensan que voy a llevar a la tumba el poder más antiguo y uno de los más poderosos de todos... ¿Pero qué tiene especial recordar?
No hace falta más que un cerebro para eso, aunque sea, uno que funcione mal, siempre habrá algo de lo que te acuerdes.
Además, a esta supuesta tragedia se añade el asesinato de uno de los hombres más importantes de la rebeldía.
Su nombre era Pascual, y debía de ser uno de los hijos de Margarita, (una de las pocas personas de aquí que recuerdo perfectamente además de a Peste, eso sí, su nombre no lo conozco).
Me da pena Margarita.
Pocas veces se ve a un Olvidado llorando y muchos lo toman como debilidad y se acobardan creando las salas del Llanto, aquellas formadas para llorar todo lo que se quiera sin ser molestado.
Margarita, en cambio, es valiente.
Ha llorado delante de todos nosotros durante un buen rato, sin darse por vencida y dispuesta a acabar con los cerdos de los poderosos.
-Los poderosos han elegido el lema del pueblo. -ha murmurado hoy uno de los más cercanos al privilegiado puesto del líder de la rebelión, la cual como muchas otras veces te he dicho, está ocupada por Margarita.
-¿Cuál han elegido esta vez? ¿'Como Pascual'? ¿'A la luz de un poder que puede con todo'? He oído muchas estupideces saliendo de sus bocas, y siempre han ido en contra de nosotros. -ha exclamado enfadada Margarita.
-No, señora. -ha murmurado el hombre. -Ha sido todavía más cruel.
-Se quieren reír en nuestra cara, ¿cual es? -ha insistido Margarita.
Con miedo, pero el hombre ha llegado a decir el lema que han elegido, yendo en contra nuestra: 'Primero eres rebelde, te quieres rebelar, pero a la hora que sabes que te vas a morir, te rindes y te nos unes. Siempre es lo mismo'.
La barbaridad ha salido de la cabeza de nuestro estúpido siguiente gobernador, cuando el todavía más estúpido de su padre se muera, y su nombre es Julián.
La gracia es que está casado con la mujer más fea del mundo: Dolores, y tiene un hijo de apenas unos meses llamado Omar... ¿Qué clase de nombre es ese?
Espero que tu madre no te hubiera puesto ese, ya ni siquiera me acuerdo de mi nombre, y ahora que todos me han empezado a llamar el Enfermo, colaboran más bien poco.
Todo son tragedias aquí abajo, y tan solo recordando las cosas maravillosas de la tierra, te puedo decir que aquel lugar es el maldito paraíso.
Por lo menos tiene colores. Aquí todo es gris. Gris que te sale incluso de las orejas. Muy aburrido para gente como yo, que se ha criado en la tierra con rojo, azul, verde, amarillo, rosa, dorado, naranja, morado y todas sus tonalidades que nunca me aprendí, aunque creo que algunos ya los he dicho... ¡Yo qué sé!
Tan solo soy un pobre hombre enfermo que no sabe ni su nombre, rodeado de maldad, con un supuesto don poderoso, con tan solo dos personas que me aprecian, que vive en una ruina de casa y quiere estar cerca de una familia que nunca va a llegar a tener.
Esa es mi situación resumida.
Han pensado en llevarme al cementerio para ver mis recuerdos aquí con la gente y de aquella manera empezar a recordar, pero me parece que la Curación no está haciendo demasiado efecto en mí.
Te tengo que dejar durante un tiempo, están empeñados en que estoy loco, pero bueno, eso es incluso lo que yo pienso.
Te quiere,
Tu Loco Padre Enfermo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Capítulo 31

-Tampoco me esperaba que nos lleváramos todos bien... Pero que hiciéramos alguna que otra cosa juntos sin pelearnos un día. Eso sí.
-Con Elías y Fabio aquí pensar eso es de tonta, Nere.
-¿Nere?
-Diminutivo de tu nombre. Y de Ainhoa podría ser... ¡Ya sé! ¡Ai!
-No quiero apodo. -interviene Ainhoa rápidamente.
-Cierto... Ai está muy mal, a mí tampoco me gustaría. Mejor Ainhoíta.
-Tampoco es que sea pequeña...
-¿Ainho?
-Mira, Nere, ese está bien.
-No para mí. -comenta desesperada "Ainho".
-Sí para nosotras. -contestan al unísono las otras dos.
-Yo seré Vale. -añade Valeria rápida.
"Nere" sonríe, "Ainho" suspira y "Vale" se queda mirando hacia el alrededor intentando encontrar su presa, o sus presas, ya que prefiere cazar en grupo para ayudar a sus "amigas" también, ya que ellas solas no harían nada.
-Chicas, no hagáis tonterías. -exclama y se va.
-Según la revista que la señora Esperanza leía esta mañana, a los chicos les gustan las chicas seguras de sí mismas.
-¿Cuando has visto tú a la amargada leyendo esa revista?
-He ido a ayudar a Fran con el perro al que cuida los fines de semana.
-Parece que esta se nos ha adelantado... -murmuró con intenciones Vale.
Valeria se levantó y se dirigió segura hacia los chicos, con intenciones que se nota, pero por la belleza de la chica, los chicos no se molestan nada.
-Hoy en día hay pocas chicas que se atreven a meter en grupos de chicos. -empieza un chico.
-Tampoco yo estoy sola. -añadie Vale.
-¿Cómo te llamas, guapa? -continua un segundo.
-Valeria, pero me podéis llamar Vale, ¿y vosotros quiénes sois?
-Mi nombre es Nicolás, me puedes llamar Nico tranquilamente, -sigue un tercero, -este de aquí es Sergio -comenta señalando al primero- este es Federico, -señalando al segundo, -y este último de aquí se llama Jon.
-Encantada, mis amigas son esas dos de ahí. -señala a dos chicas que se encontraban en una mesa, no son demasiado guapas, pero tampoco están mal, eran monas en la opinión de los chicos.
-¿Y cómo se llaman? -se interesó el segundo.
-La de la derecha es Ainhoa, la de la izquierda Nerea. Digamos que la primera es una chica enfadadiza y la segunda es bastante ingenua, se lo cree todo literalmente.
Pero Vale no consigue que Sergio deje de interesarse por sus dos amigas, les interesa todavía más, ya que a él le gustan los retos, sobre todo más cuando se tratan de chicas.
Sergio se acerca a sus dos amigas sentándose en medio y presentándose, la sonrisa de Ainhoa desaparece al instante en el que el chico se sienta a su lado mientras que Nerea se extraña, y no parece enterarse de las intenciones del chico del chico.
Jon coge los refrescos y también se dirige a la mesa, sentándose al lado de Ainhoa, equivocándose con Nerea, ya que quería ponerse al lado de la ingenua.
Federico, quien tiene novia y que no creía que llegaría a tanto, simplemente, se pone al lado de Jon haciendo nuevas amigas sin doble sentido.
Nico y Vale quedan hablando.
Después de una tarde increíblemente entretenida para su asombro, les llega el momento de volver, ya que son nuevas y ellos ya lo saben.
-Oye, chicas, me vais a llamar loca, pero, me parece que alguien nos sigue. -comenta Nere avergonzada.
-¡Menos mal! -exclama Vale. -¡Creía que me estaba volviendo loca!
-Pues yo no siento nada.
-¿En cuál de los cuatro piensas? -intenta Valeria, pero no lo consigue, pues Ainho no tiene nada que esconder.

-Han llegado ya. -comenta una voz oscura en una habitación con las luces apagadas.
-¿Cuántos son?
-Ocho, como siempre, y se alojan en la casa alquilable de la señora Esperanza.
-¿Cuál es su situación?
-No lo sé.
-Haz confianza con ellos, y luego, cuando tengan confianza en ti, tráelos a la ADM, nosotros haremos el resto...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Capítulo 30

-Me gustan las chicas con mucho genio que tienen pinta de difíciles, además, si son guapas todavía mucho mejor.
-Oye, Rafa... ¿Cómo decirlo? Ella es una chica que ya tiene pareja.
-Todavía mejor.
-¡Joder que le sacas diez años!
-Y mis padres se sacan la misma edad.
-Pues bien por ellos, paz y alegría, pero que ella no te quiere y no te querrá.
Fabio intenta sin conseguirlo convencer a Rafa de que es imposible que él y Enara puedan tener nada.
-¿Le gusta el negro? ¿Le gustan los tatus? ¿Y los piercings? Desde luego le tiene que gustar el heavy.
-No le gustan los perros, mucho menos los que ladran mucho, tampoco le gustan los colores, incluido el negro, que ella por lo menos lo considera como color, no soporta separarse de su prima... -empieza Fabio.
-Pues yo lo cambiaré.
-Me rindo.
Fabio se levanta y se va, encontrándose a Nerea y Ainhoa al otro lado de la carretera que lo esperan ansiosas para saber más de lo que han hablado esos dos.
-¿Y? ¿Va a dejar en paz a mi prima? -pregunta Nerea sin ganas de esperar más.
-¿Tengo pintas de traer buenas noticias?
-Según que sean tus buenas noticias. -contesta Nerea rápidamente.
-Me rindo contigo también.
-Oye, tranquilo, que seguro que Rafa deja en seguida en paz a Enara.
-¿Tiene pinta ese idiota de que vaya a dejarla en paz?
-Pues voy yo a hablar con él y le pienso dejar las cosas bien claritas a ese... -Nerea intenta encontrar un adjetivo que no sea una palabrota. -Esa cosa. ¡ESA COSA SÍ!
-Como no vayamos ahora Valeria nos va a matar, nos ha dejado diez minutos para venir aquí, y hoy, no tengo ganas de pelear.
-¿Os habéis cambiado las personalidades o qué? -pregunta Fabio extrañado por cómo han reaccionado.
-Valeria nos obliga a ir en busca de chicos, tú también te pondrías así. -responde Nerea mientras Ainhoa asiente.
-Pues suerte.
-Lo necesitaremos. -dice Nerea dramatizando mientras levanta la mano con el puño cerrado, como si eso le diera fuerza.
-No vamos antes de que esta termine pegando a un árbol, que conociéndola se va a poner a chillar como una tonta y en vez de pasar desapercibidas como nos dijeron, seremos el centro de atención. -opina Ainhoa.
-Y nos ingresarán en un manicomio. -añade Fabio.
-¿Qué es eso? -pregunta Nerea.
-Un centro para locos. -responde Fabio mientras se despide de las chicas saludando con la mano, algo que ese día ha aprendido.
Nerea y Ainhoa se quedan sin saber qué hacer, y la primera, le responde con el mismo saludo al revés junto a Ainhoa, la que lo hace con el pie.
-No las conozco. -susurra Fabio dándose la vuelta.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 29

Sentimos lo que ocurrió con los anteriores capítulos, incluso nosotras nos hicimos un lío terrible, así que sentimos lo sucedido. Besos. Luna y Nerea.

-¡Tengo miedo! -exclama Nerea con miedo agarrándose al gran perro negro de Leo.
-Chica, tampoco es para tanto. Esto está tan oscuro como Daemón. -responde Elías observando las pequeñas lucecitas del cielo.
-Esas preciosas farolillas no están en Daemón, y no es lo que me da miedo, en realidad lo que echo de menos es la niebla espesa. No puedo casi andar, y ahí es imposible sentir esto. -contesta Nerea.
-Y los vehículos y los ruidos horribles esos tan fuertes. Nada más y nada menos. -añade Leo.
-Y... -empieza Nerea.
-Vale, ya lo entiendo, lo entiendo.
-¿Y qué vas a hacer, Elías? -pregunta Leo.
-¿Yo?
-Sí, eres el más fuerte y valiente de nosotros, por lo que eres como nuestro líder, ¿verdad?
-¿Eso significa cuidar de vosotros dos?
-Ya lo estás haciendo. -interviene Nerea.
Elías suspira y continúa andando seguido por Nerea y el perro de Leo, este es el que cierra el grupo con miedo.
-Oye, Leo, que si quieres ya cierro yo la fila. -adivina el chico.
-No, gracias, ¿sabes? Eres más amable y simpático de lo que la gente piensa. - agradece Leo.
-Espera a que empiece a creerse el rey. -contesta Nerea dulcemente y luego se ríe. -No te enfades, es broma.
-Seguro. -responde Elías, picado y buscando la palabra para molestar a Nerea.
Andan durante unos cinco minutos, no piensan en que separarse de los demás haya sido una mala idea, pero seguro que ellos ya han llegado.
-No me gusta separarme de mi prima. -suelta Nerea cuando el silencio se hace un poco incómodo.
-Vamos, que eres una niña súper protegida y mimada de tu prima. -exclama Elías.
Nerea mira triste a Elías y este se gira, pero sabe que la chica está actuando, ya que él la conoce gracias a Carlos.
Pronto, un chico pasa en bici y se tropieza con el perro negro, quien chilla y empieza a llorar, así, el chico se cae y Leo acude corriendo a por su perro.
-¡Oye! -exclama Elías. -¿Eres gilipollas? -exclama enfadado.
-¡Leo! -exclama Nerea lanzándose a por el chico, pero Elías la coge por el brazo y la para ya que el chico ya está muy mal.
-Lo... Siento. No sabía...
-¡Pues esa no es la manera de andar!
-Tranquilo, Elías.
-¡No, Leo! ¿Cómo puede ser siendo tu perro no te pongas a chillar como un loco.
Nerea se escapa de Elías y acude a la ayuda de Leo y su perro, mientras que Elías mira al extraño que acaba de recoger su vehículo.
-Ya te compensaré, no sé cómo, pero lo intentaré y para eso no necesito más que saber dónde y cómo encontrarte.
Elías le sigue mirando mal, y se fija en él. Tiene los ojos verdes casi tapados por un pelo un poco largo, es alto y delgado. Entonces, observa cómo Nerea se levanta y le da un papercito al chico.
-Bien, puedo llevaros al veterinario y luego os llevaré a esta dirección. Me llamo Marcos.
-Yo soy Leo, él es Elías y ella Nerea.
-Encantado.
-Igualmente. -interviene Nerea.
-Más te vale cumplir lo prometido. -amenaza Elías.
-Lo haré, tranquilos.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Capítulo 28

Mira un rectángulo blanco, llamado página, (ya que en la biblioteca han habido palabras parecidas), y Ainhoa no sabe qué hacer.
Mira a Nerea, quien imita a Alba, trazando líneas y círculos de miles de colores mientras que Valeria las arranca de la pequeña mesita redonda.
Mira furiosa a Nerea, la cual la responde con unos ojitos de cordero indefenso.
-¿Cómo es posible que la irritante de tu prima tenga tantos admiradores y yo, una chica mucho más guapa, ni uno?
Ainhoa se ríe.
-¿No es obvio? ¿Por qué no te miras en el espejo? Perdona, que no puedes.
-Supongo que eso sería la respuesta. -dice Nerea.
-¡Es que la es!
-Perdona, pero ninguna de vosotras tiene ningún chico.
-¡Como si nos importara!
-¿Es que acaso no tenéis mejor tema por el que discutir? -entra Elías.
-¡Cállate!
-Ni ganas de obedecerte, Pequeña Bruja-Niñata.
-Tranquilos que no es para tanto... -empieza Nerea.
-¡Lo que es para tanto es que ningún chico me persiga! -exclama Valeria.
Todos se callan durante unos momentos y entran Leo y Omar, el primero con su perro negro de gran mata de pelo y el segundo con las manos en los bolsillos.
-¿Qué pasa? -pregunta el primero dulcemente.
-A mí me parece muy bonito que chicos persigan a Enara, me alegro por ella. -comenta Nerea.
-¿A Enara? Acaso las flores negras... -empieza Omar.
-Sí, son de Rafa. -responde rápida Valeria.
-¿Quién es Rafa? -preguntan Elías, Leo y Nerea a la vez.
-El hombre que nos trajo y del cual perro, cagó en la alfombra del vehículo, y luego, Omar, se cayó encima del regalito. Por lo cual el chico, se vengó del perro, tirándole esas cosas ovaladas del reino de frío. -explica Ainhoa, burlona.
-Vamos, nevera. -traduce Elías.
-¿Por eso estuvo gritando tanto tiempo como si le estarán torturando y llorando como un loco? ¿Sabes en el lío en el que nos has metido? Pero claro, eres el hijo de Julián y puedes hacer lo que te plazca, ¿verdad? -dice Fabio entrando furioso en el salón.
Omar se va a su habitación, enfadado, ese es un tema delicado, bien para todos, pues Omar no es como su padre, por mala suerte, todos se empeñan en decirle que lo es.
Lo peor es que nadie lo comprende.
-Acabas de joder la marrana... -comenta Valeria.
Eso extraña a Ainhoa, Valeria jamás ha mostrado apoyo a alguien, pero puede que muy en el fondo no sea una chica tan mala.
-Tú no hables que acabas de mostrar que hay que atarte con cuerdas.
-¿Me estás llamando...? -empieza Valeria, pero no termina, se va corriendo indignada.
-¿Algo más Lengua de Oro? -ironiza Elías.
-Que no te pases de listo, que soy mayor que tú y sé más sobre la vida, eres demasiado listillo y vas de guay, yo que tú frenaría.
-Y yo que tú no diría que me creo guay mientras que tú eres el que más se cree eso de esta sala. -suelta Elías.
-¿Y vosotros qué miráis? ¿Acaso no sois nada si alguno de ellos falta? -pregunta Fabio, furioso con el mundo.
Ainhoa, Nerea y Leo saben perfectamente quién va a cada uno, se callan y se van.
Pero para Fabio también es difícil intentar hacer amigos o llevarse bien con la gente, es lo que se suele llamar antisocial, y es que Fabio... Es Fabio, un chico difícil.
-No todo son alegrías aquí. Pero ahí mucho menos. -murmura Nerea.

Capítulo 25

-Pero te llamas Francisco.
-Pero la gente me llama Fran y así es como me gusta que me llamen, ¿entendido?
-No del todo, ¿por qué te gusta que te llamen de un nombre que no es el tuyo?
-¡Bah! ¡Déjalo!
Nerea y Fran no han parado de hablar de lo mismo durante mucho tiempo, todo el rato ha sido así, y así seguirán durante un buen tiempo, pues Nerea, a la que han llamado Viva desde siempre, (y no le gustaba nada), no comprende cómo le gusta que le llamen así. Para ella es como si la llamaran Viva para el resto de su vida.
Los demás van demasiado serios, todos, como no, menos Leo, quien controlando a su perro ya en sí bastante problemas tiene.
-Por cierto, no te he preguntado, ¿cómo se llama tu perro?
Leo se queda en blanco y busca ayuda en Elías, algo ha tenido que pasar para que Leo acuda sin pensárselo a por el chico, y Elías, como un gran chico que en realidad no es, responde con naturalidad:
-Se llama Tadeo.
-¿Tadeo? Es un nombre muy curioso para un perro, ¿no te parece? Tadeo... No, no me acostumbro.
-Porque tan solo lo has dicho dos veces... Repítelo durante un tiempo y entonces te sonara a cielo.
Fran mira extrañado a la joven, es muy extraña, pero gente más rara ha visto, más alegre, más Feliciana que es así como se le llama a la gente que siempre está de buen humor y que todo es felicidad para ellos.
-Ese era el nombre de mi abuelo... -susurra muy tímidamente Leo, un poco ofendido pero sin mostrarlo.
-Lo siento. -contesta Fran.
Los otros cinco se van quedando atrás, pues no encuentran razones para encontrar interesante la pedazo conversación sobre nombres que Fran y Nerea se han planteado como debate, además, ellos ya lo conocen aunque sea por los gritos de su madre.
-¿Qué hacemos? -pregunta Fabio.
-No sé, ¿no eras tú aquí el listo?
-Esos modales, señorita.
-¿Cuando has usado tú modales, cacho bestia?
-Perdona, pero creía que eras tú la femenina del grupo, y que la cacjo bestia era aquella de ahí. -ataca Fabio señalando a Enara.
Desde una muy pequeña distancia, Omar y Ainhoa son capaces de ver la guerra que se acaba de comenzar entre ellos, el debate al principio de todo, y se limitan a no hablar, como después de la noche de las manchas, aunque para ellos eso parece ser hace mucho, tan solo ha pasado menos de un día desde entonces.
En ese momento escuchan sobresalir la voz de Nerea de todo el alboroto con el nuevo debate de la noche:
-¡Esto sí que es bonito, cuantos colores! Me ponen contenta.
-Pues a mí me deprimen. -comenta Fran.
-¿Por?
-Me recuerdan a los manteles de la tía Joanna.
-¿Y qué pasaba pues con los manteles?
-Mi tía tenía un gusto terrible para manteles, y con toda la casa negra pensaba que coloridos quedaban bien...
-¿Murió?
-Casi no lo recuerdo pero sí, aunque eso no me deprime tanto, más bien su gusto patético por los manteles.
Enara coge aire, y no le echa, lo cual es muy peligroso para ellos, por lo que la obligan a tirar el aire en seguida.
Pero ha sido inevitable. Ahora lejos de donde son, no pueden evitar pensar en todos aquellos a los que han dejado atrás durante sus primeros dieciséis años más o menos de vida.
Ainhoa ha dejado a Irati sola, quien siempre ha estado ahí con ella y a impedido que la soledad se apoderara de ella, y hasta hace poco no lo ha comprendido, lo que es una pena.
Elías puede haber sido considerado huérfano y por mucho que sus padres en realidad son humanos, pero Carlos y su abuelo Abraham se han quedado ahí, y echa en falta las tonterías, las escapadas, todas las veces que los renegaban... todo.
Nerea y Enara recién han perdido a su abuela, y Carlos también está, quien por alguna extraña razón ha estado marcado en su infancia.
Omar tiene a ambos padres y también a su tío, que por muy poderosos que sean, no dejan de ser su familia.
Leo tiene toda su familia ahí, su perro ahora Tadeo es quien lo ha acompañado durante la vida, aunque Aitana también se unió hacía años, ya que simpatizó con ella por razones que ni siquiera él conoce.
Fabio... tiene sus libros y la bibliotecaria ya es como su hermana mayor, mientras que su madre ahí sigue, trabajando duro y dejando que los poderosos la humillen.
Por último está Valeria, quien tampoco ha tenido fácil dejar a aquellos en la tierra de los Olvidados, a todos sus hermanos, (en total son seis), y a su padre con su abuelo gruñón que cada día se junta con Abraham para hablar de todas las penas, por lo que en su infancia Carlos también a coincidido mucho.
Demasiado silencio. Y eso es de lo que Fran se da cuenta, por lo que sonríe amablemente y sigue andando.
-Vamos, os tenéis a vosotros, y mi madre va a insistir en que yo también estoy, ¡así que alegrad esas caras de membrillo!
Leo levanta cabeza y Nerea tampoco tarda en hacerlo. Enara se alegra de que su única familia esté ahí y sonríe por primera vez en el viaje. Ainhoa sabe que Irati se las arreglará para sobrevivir, además, ella tiene una familia que cuida de ella. Omar teme por sus padres, pero si hasta ahora han sabido arreglárselas, ahora también lo sabrán. Valeria y Elías se las arreglan para levantar la cabeza a la vez, y Fabio no se queda atrás.
-Así mejor.

viernes, 29 de noviembre de 2013

Capítulo 27

¿Pueden confiar en Fran? Eso es lo que por ahora parece, y es que él, les ha dicho las horas alegremente, pues se las han ingeniado para sacárselas y apuntarlas, ahora tan solo les queda aprendérselas.
-¡Es muy difícil! -se queja la Princesita Valeria.
-¡Si acabas de sacar la hoja, tonta del bote! -contesta Enara.
-Pero sé que va a ser muy difícil.
-¿Cómo vas a saberlo si ni siquiera has mirado la hoja ni en un segundo?
-Yo no tengo tanta cabeza como Fabio o Elías.
-¡Cómo si Elías lo tuviera! -entra Ainhoa.
-Cállate, Pequeña Bruja-Niñata. -responde él con rapidez.
-¡Ni siquiera lo intentas! Si te pondrías un poco más... -insiste Enara.
-¡Pero cuando! -sigue Valeria.
-¡Ahora por ejemplo!
-A un lado, nos encontramos con la pelea entre Valeria y Enara y por otro lado tenemos a Ainhoa y Elías, quienes lucharán después entre los ganadores de ambas batallas para encontrar al mejor enfado del año. Mi nombre es Omar y seré el comentarista de hoy. Empecemos con la pelea entre Valeria y Enara, aquí a mi lado, tengo a mi compañera, Nerea, ¿qué piensas tú de esta pelea?
Nerea se queda de piedra, mirando fijamente a Omar, quien a su lado le ha empezado a susurrar lo que por el objeto que habla sale. La reacción de la chica es buena y sonríe para continuar con el juego del chico.
-Me parece que va a ser mejor batalla que la de Ainhoa y Elías. Su enfado es mayor y están diciendo palabras inapropiadas continuamente, a diferencia de las dos chicas.
-Buena observación, ¿tú dirías alguna de estas palabras en la vida cotidiana?
-Supongo que no, pero eso habrá que descubrirlo, ¿no te parece?
-Por supuesto.
Fabio sale del pasillo y se dirige con Leo a un saloncito pequeño que se encuentra al final de todo el pasillo, donde siempre reina la paz.
-¿No te parece a ti que estamos viviendo con una pandilla de inmaduros?
-La inmadurez tampoco es mala, deja que sonrían un poco.
-No, no, no, no. Esto va a ser malo...
-Venga, ¿no me digas que tú no tienes suficiente humor como para hacer sonreír a alguien aunque sea por un segundo?
-Nunca lo he intentado.
-Aquí no nos vigilan, Fabio. Inténtalo, tampoco es tan difícil, y si se trata de gente alegre como Omar y Nerea, todavía más difícil. Consejo, ten cuidado con lo que les dices a los otros cuatro.
-El escándalo que arman es increíble. La amargada deberá de aparecer en...
-¿En serio que no te has aprendido las horas?
-Poquitito.
-Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, diez...
-¡Primero va el nueve!
-¡Empollón! Nueve, diez, once y doce.
-Cinco, cuatro, tres, dos, uno...
Un portazo se escucha incluso de la sala pequeña, de donde los gritos de doña Esperanza se escuchan como si estuviera hablando ahora con los dos chicos.
-¿Es que no sois normales o qué pasa? ¡Acaso no sabéis que vive gente al lado vuestro! ¿De dónde narices salís vosotros? ¿Eh? ¡Panda de idiotas...!
-¿Y quién es esta? -escuchan a Elías cuando pasan al salón.
-La madre de Fran. -contesta Omar.
Esperanza sale corriendo del apartamento. Hacía años que no llegaban gente de la edad de ellos que mandaban de una escuela de aprendizaje nada famosa... ¿y resulta que le han tenido que mandar a cada loco de cada clase?
-Yo que vosotros me pensaría estrictamente por qué estáis aquí y qué narices hacéis, porque desde luego que a mí no me hace ni pizca de gracia.
Todos tienen bien claro lo que cada uno hace ahí, y es que algunos no quisieran haber estado, pero es la única manera en la que tienen la forma de ser ellos.
Cada uno de ellos esconde un secreto...
Todos menos Ainhoa.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Capítulo 26

Querido hijo,
Ha pasado mucho tiempo que no me respondes, y yo también me he empezado a plantear que no debo de esperar a una respuesta para seguir escribiéndote, porque, ahora que pienso, tú apenas tienes tres años, no creo recordar que yo a esa edad supiera hablar.
Y tu madre... seguramente no quiere leértelas. Pero ojalá que los haga y que le hable a ese pequeño de su gran padre, de aquel que espera verlos pronto.
Espero que esta carta no sea demasiado larga, tampoco espero que sea demasiado corta, pero eso es lo que hay.
Se nota que en la Tierra ya llegó el invierno hace unos cuantos días. Aquí también se ha empezado a notar que el aire ha enfriado bastante últimamente.
Pero, ¿para qué que hablo yo del frío?
Esas son las típicas conversaciones entre los humanos cuando no saben de qué hablar: del tiempo, de cualquier cosa que vean o de qué ocupada tienen la tarde.
O por lo menos así era cuando yo me consideraba un humano y todavía no había descubierto Daemón, así iban las cosas.
Aunque no me malinterpretes, aquí también hay frases típicas para esos momentos en los que no sabes de qué hablar, pero no suelen ser en casos en los que no lo conoces de nada, en ese caso aquí en Daemón se ignora.
El mejor ejemplo que te puedo poner es cuando estás esperando a entrar en el ayuntamiento porque te va a caer una buena bronca, en ese momento, no se nos ocurre otra cosa que hurgar en la herida y ampliarla diciendo la frase mágica:
-Oye, ¿tú no eres el que la cagó el otro día y tiene un juicio para haber si va a morir o no? Por lo que a mí me contaron hay muchos boletos.
Y siempre es lo mismo, la misma frase, la misma situación y el mismo resultado que consiste en que la cara del que tiene la problema se triplique en miedo, le tiemble todo el cuerpo, y tú, tan gilipollas como eres, vas y le empujas hacia dentro deseándole suerte como si no pasara nada porque le vayan a matar.
No... no pasa nada.
Hay pocas situaciones como estas, pero cuando ocurren se repiten una y otra vez y lo más probable es que cuando mueran, tu frase sea la siguiente.
-¡Venga! ¡Si su supuesto crimen tampoco fue para tanto!
Y es porque tú no cogiste como cosa seria lo que le dijiste al pobre cuando se encontraba delante del ayuntamiento, pero si alguien está contigo en los dos momentos lo único que pensará de ti es que eres un gilipollas de alto cuidado.
O si no, esa persona también hará lo mismo que tú apoyando tus palabras en los dos casos.
¿Quién dijo que los Olvidados éramos súper serios y que lo que siempre decíamos era lo que pensábamos? Porque esa es la mentira más grande que he oído.
Eso me pasó a mí hace un gran tiempo, se lo hice al gran Darío, quien desde luego no se merecía morir, y ahora su cuerpo se encuentra enterrado en la tierra, en el Cementerio de las Historias, ¿te he hablado alguna vez de ese cementerio?
No creo, pero bueno, te digo 'ese' porque, desgraciadamente, hay demasiados cementerios en la Tierra y yo conozco a unos cuantos.
Aunque ahora que pienso sí que hay otro cementerio donde son enterrados los poderosos y esos que llegan a ser grandes nombres. Ese cementerio se llama el Cementerio del Triunfo. Y en mi opinión, es el nombre más ridículo que se le puede poner.
Pero bueno, volviendo a lo nuestro, ese cementerio es sagrado para los mediocres como yo, puesto que ahí, en cada lápida, se inscriben las memorias del muerto que yace ahí abajo.
Toda su historia resumida y volando por ahí encima de su cabeza, pocos son los afortunados que son capaces de verlo, normalmente suelen ser los más cercanos, los que ocupaban su corazón, y esos son capaces de ver sus historias con esa persona.
Otro detalle de esas lápidas es que cuando se le quita aquella imagen que quiere se vea en la lápida, cada vez que alguien va a ver la lápida, las imágenes se vuelven reales y repiten una y otra vez aquel recuerdo.
Las flores crecen por número de corazones que laten, por así decirlo, por su muerte, el número que sufre mucho por la pérdida, y los más cercanos serán los que más han llegado a querer a esa persona, en cambio, los altos, los que más sufren.
Suelen ser espectáculos preciosos, y yo pienso, que su por lo menos alguien tiene que morir así, aquella es la mejor manera.
En cada lápida, además, se pone el nombre y el árbol genealógico de aquella persona, pero con los más cercanos, como mucho sus hijos, hermanos, padres y nietos, si tiene alguno, y cada vez que uno de ellos muere, la luz blanca que iluminaba aquellos nombres, se apaga.
Por último, en memoria, se les pregunta a aquellos que van a morir desde el momento en el que son condenados, haber quién quieren que aparezca en la lápida.
Es precioso.
Y la verdad es que para todos suele llegar a ser duro, es uno de los pocos sentimientos que los Olvidados sentimos: las pérdidas.
Para mí lar pérdida de aquel amigo mío con el que metí la pata, fue uno de los más duros, y espero que no se vuelva a repetir.
Quizá después de esto me pasé por allí a hacerle una pequeña visita y a ver una vez más nuestros recuerdos.
Me encanta pasarme por el cementerio, aunque me den mucha pena todas las historias que esos poderosos han ahogado por estupideces.
La carta me está quedando muy larga.
Voy a cortar, otro día te sigo contando frases e historias típicas de aquí.
Te quiere,
Papá.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Apoyo a las víctimas del bullying

Hola, hoy no vengo ni a publicar un capítulo y la verdad es que no estoy demasiado contenta, pero lo que quiero es que lo leáis todo, pues hoy vengo a hablar a un tema que me afecta a mí y a mucha otra gente
Soy Luna, por cierto.
Yo tengo un hermano mayor que ya ha terminado el bachillerato, y está fuera de casa, pero además de ello, tengo un hermanito pequeño.
¿Y por qué os cuento esto? Pues porque hoy quiere hacer ver a la gente lo que en realidad la palabra bullying significa.
Yo no soy la víctima, pero sí la hermana de la víctima, y aunque la gente se piense que los únicos que lo pasan mal son las víctimas, se equivocan, la familia también sufre.
¿Cuál es la finalidad de esto que estoy escribiendo? Mostrar lo duro que es el bullying para todos, de alguna manera hacer llegar a aquellos que lo hacen y piensen, y mostrar nuestro apoyo a aquellos a los que les ocurre.
Porque, nunca estáis solos, siempre habrá alguien y no dudéis en contárselo a vuestros padres y hermanos si tenéis, eso es lo mejor que podéis hacer... Y también están los profesores. Consejo para cuando se les vaya a decir a los profes: encontrar un testigo que haya estado ahí y vaya a decir la verdad.
Pero la cosa más importante es que se lo contéis a alguien.
No soy psicóloga, pero sé de sobra que sufro, que me duele ver a mi hermano llorar y decir las cosas que le hacen...
Pero no os suicideis, siempre habrá algo mucho mejor que eso, os lo cuento por experiencia, hay que sufrir un poquito, vale, pero también conozco otros dos amigos a los que le hicieron bullying, y los dos están bien ahora, ya no les hacen nada.
La cosa es continuar y contar todo lo que te pasa a tus padres, ellos son los que más te pueden ayudar.
Lo cuento con experiencia, de mi a ti hay muchas diferencias, pero no tanta como para llegar a hacer esto, hay mucha gente que sufre, y la verdad, ¿en serio que no hay nada mejor que hacer que meterse con los pobres?
Las víctimas de bullying no suelen hacer nada para merecerse tal castigo, ¿no os parece?
La diferencia de edad que hay entre nosotros es lo que me impide sobre todo protegerle, pero sé que tiene amigos que le ayudan y protegen.
Esto es un mensaje para el mundo entero, no solo para España.
Por eso, he pedido a Nerea, que una vez que esté esto publicado lo enlace en Twitter para que los que se siguen hagan RT y de esa manera que llegue a más gente, para mostrar a las víctimas del bullying que no están solos.
Una última cosa más, supongo que todos lo sabréis, pero por si alguien no lo sabe, explicaré qué es el bullying.
Bullying es traducido al español como acoso escolar, y trata de que se metan contigo todos los días bien con insultos o bien pegándote, y normalmente suele hacerlo un grupo grande de gente.
Tampoco es que sea una experta, pero espero que si leéis esto, os deis cuenta si alguna vez lo habéis hecho.
Por favor, quiero que llegue a todos aquellos a los que sufran, si necesitáis contar a alguien lo que os pasa, no dudéis en vuestra familia, cuando empiece es mejor ponerle el remedio que dejar que se agrande.
Por favor, hablad de esta entrada en otras y enviarla a todos aquellos que sufran, que esta sea la manera en la que se den cuenta que tienen apoyo.
Besos a todos,
Luna.

martes, 19 de noviembre de 2013

Capítulo 24

-¡Oye! ¿De qué querías hablar conmigo?
-Necesito que me hagas un favor.
-Así, ¿a la ligera?
-No.
-Haber, cuenta.
-Ahora que Ainhoa se ha ido, no hay nadie que conozca el bosque mejor que tú, y necesito algo que está en el bosque.
-¿Algo que está en el bosque? ¿Qué buscas? ¿Un árbol?
Irati fulmina con la mirada a Carlos.
-Mira pero yo no planto nada aquí, en esta historia tuya.
-Muy graciosito con lo del árbol y lo de plantar. Me parto y me mondo.
-¿Dónde has oído tú eso?
-¡En ningún lado! -exclama Irati.
Carlos sabe de sobra que eso no es de Daemón, y sabe todavía mejor que los Olvidados no tienen demasiada imaginación, mucho menos para decir ese tipo de cosas.
Lo que no sabe es por qué Irati la usa.
-¿Y para qué me necesitas si se puede saber? Y no me digas que lo del bosque que no te lo crees ni tu. -pregunta curioso.
-Pero, ¿me vas a ayudar?
-Ya veré, pero antes quiero saber lo que tendré que hacer.
Irati suspira, no sabe si confiar en él, al fin y al cabo no deja de ser un chico con un don más fuerte que el de ella, y también el nieto del hombre que controla las celdas, y va a tener que andarse con cuidado si no quiere tener el mismo final que Margarita.
-Hace días, muchos días, vi algo distinto e increíble que pasó en la sala donde yo trabajo, ahí pasaron cosas muy extrañas. Carlos, mira, no sé tú pero yo sé que tenía a otra yo delante de mí, petrificada, no sé quién sería, pero no era una copia perfecta, y tú eres el único que puede hacer eso además de tu abuelo, y él se encontraba transportando a Margarita, muchos lo vieron, y él, como siempre, con su cara de besugo. Sé que fuisteis tú y tus amiguitos, no sé cuáles pero no tardaré en descubrirlo, así que mejor te conviene unirte a mí y hacerme ese favorcillo.
-Más te vale a ti no amenazarme a mí, porque también tendrían razones para matarte a ti. Mentir a los poderosos diciendo que su hijo simplemente se desmayó, solo por esa razón de que te tomarán como uno de nosotros, también el llegar tarde al trabajo y no contarles lo que hasta ahora has estado ocultando. Yo que tú no hablaría ni por ti ni por mí.
Irati aprieta los puños, furiosa.
-Soy más listo que tú, Irati.
-No tanto, porque yo sé razones para que hagan daño a tus seres queridos, es decir, a tu abuelo.
-¿Y acaso crees que soy tan tonto como para olvidar a Bruno y saber echarles la culpa a tus padres? Perdona pero tú tienes más familia que yo.
Eso toma de imprevisto a Irati, quien está llena de ira, tan solo quiere que él haga unos trabajitos para ella, pero si no puede ser por las buenas, tendrá que hacerlo por las malas, sin que le de tiempo a él a cambiarse a lo que sea.
-Vale. Paz. Ya que no me puedes ayudar, por lo menos prometamos que nadie contará lo del otro, ¿entendido?
-A ese acuerdo puedo llegar, pero a la mínima que pronuncies algo de ello ante cualquiera, la guerra comienza, Irati. -responde también furioso Carlos.
-Entendido.
Irati le tiende la mano, es así como se cierran los tratos en todos los lados, una mano en la espalda y otra delante, y cada uno verá así si creer o cumplir la promesa.
Pero Irati no va por las buenas, conseguirá que Carlos haga lo que ella quiera, por más que le coste en el mundo.
Y cuando Carlos menos se lo espera, le da la descarga eléctrica más grande que le ha dado incluso a la ciudad, dejándolo sufrir durante un gran tiempo, chillando, sintiendo algo que nadie quisiera sentir jamás.
Y es que una persona normal moriría al instante, pero los Olvidados ya están muertos, y solo pueden morir definitivamente de una manera que solo los poderosos conocen, por lo que Carlos permanece de rodillas, chillando a pleno pulmón, casi sin voz.
-¡Escúchame! -chilla Irati. -¡Sólo hay una manera en la que pare! ¡Y ya sabes cuál es! ¡Así que únete a mí! ¡O podemos estar así durante mucho tiempo!

domingo, 17 de noviembre de 2013

Premio Liebster parte 2


Hola a todos!!!
Bien como dijimos nos quedaban pendientes tres personas a las que entregar el premio, por lo que aquí viene uno más.
Felicidades a Candy-Candy.
Todavía nos quedan pendientes dos, pero ya haremos más adelante.






CANDY-CANDY - http://candy-canddy.blogspot.com.es/

De qué se trata?
Es un premio en cadena, para impulsar y promocionar pequeños blogs que están empezando a ser buenos pero que la gente todavía no los ha visto. Una vez te conceden el premio, tú debes dárselo a otros blogs y responder a unas preguntas que te deja aquel que te ha concedido el premio.


Aquí dejo las reglas:
-Nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió y estar suscrito.
-Responder a las once preguntas de la persona que te concedió el premio.
-Conceder el premio a once blogs distintos que te gusten, que estén empezando o que tengan menos de 200 seguidores.
-Elaborar once preguntas para los blogs premiados.
-Informar del premio a cada uno de los premiados.
-Visitar los blogs que han sido premiados junto al tuyo.
-No mandar el premio al blog que te lo concedió, para no romper la cadena.


Esperamos que el blog os esté gustando y os animamos que lo sigáis leyendo, puesto que las cosas se van a empezar a poner interesantes. Por favor, nos interesaría mucho, que después de leer un capítulo, dierais vuestra opinión sincera en las propuestas que se encuentran debajo de las entradas. Muchas gracias a todos por seguirnos:))
Luna y Nerea.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Capítulo 23

La señora amargada dueña de la casa ha llamado durante unas diez veces durante la noche, que si no tenían sueño, que si hay que dejar dormir a los vecinos...
-Le secuestro a su hija y si quiere luego duerme, ¿bien? -ha contestado Enara en la última visita.
Las manecillas vuelven a apuntar a dos números idénticos y larguiruchos, como dos palos con dos líneas más, cuando unos ladridos les desconciertan.
Fabio, se dispone a abrir la puerta, cuando Omar le prohíbe el paso con una sonrisa falsa en la cara.
-¿Me vas a dejar abrir la puerta o tendré que usar la fuerza? -pregunta Fabio.
-¿Qué fuerza? -contesta Omar, burlón.
-¡La que voy a usar como no te quites!
-Paz. -grita alguien desde el otro lado de la puerta.
Es Omar quien abre la puerta rápidamente, aliviado de que no se trate de Rafa con Moe, pero en cambio, se trata de los tres desaparecidos.
Están un poco sucios, rasgados, pero en la cara de Leo y Nerea se encuentra una sonrisa de oreja a oreja, nunca mejor dicho, y no de estar en casa o lo que fuera, si no de ver que todos los demás están bien.
-¡Nerea!
Enara salta al cuello de su prima y Elías se aparta para no volver a caerse, porque, por lo que parece, tiene una herida nada bonita en la cara, al lado de la ceja.
-Tranquila, tranquila, que no se va a ir. Eres muy sobreprotectora.
Enara lo amenaza con su mano tendida en su cara, tan cerca y doblada para que le pueda dar un golpe fuerte sin que él pueda apartarse, así que levanta las manos mostrando paz.
-Gracias que estáis aquí, ahora podremos espantar a todos con el pedazo perro que tenemos. ¡Y así no se meterán con nosotros! -exclama Valeria por detrás.
-Pero, ¿tú para que narices necesitas un perro que te proteja si no has salido de casa? -pregunta Fabio el sabiondo saliendo de su cuarto.
-Pero hemos conocido a Rafa... Y ayer lo escuché chillar como un loco. -responde burlona Valeria.
Omar hace una sonrisa forzada y hace que todos entren en casa.
-¡Déjamelo! -ordena Valeria y a Leo.
-Si no te habías dado cuenta antes, es ciego, y está educado para que la violencia no forme parte de su vida, ¿sabes lo que me ha costado conseguir eso?
-Leo, Leo, Leo... ¡es un perro!
-¡Los perros también son... seres! -exclama, y añade en bajito. -Y encima a nuestra diferencia, ellos sí que están vivos.
-¿Has tenido un perro vivo durante los últimos tres años en Daemón? -pregunta Ainhoa incrédula, y luego añade. -Este chico me acaba de empezar a caer súper bien.
Leo baja la cabeza y Nerea le sonríe dulcemente, resumiendo, como todas sus sonrisas.
-Has venido aquí tan solo para encontrarle a alguien con quien pueda quedarse sin problemas, ¿verdad? -pregunta.
El chico asiente con pena.
-¡Pues qué le vamos a hacer! ¡De aquí no va a salir nada! Ni siquiera Fabio dirá nada, ¿verdad, Fabio? -exclama Elías amenazándolo sin hacer gesto alguno.
-No. -responde fastidiado
-¿Qué coño ha pasado entre estos tres para que ahora se hagan súper amigos? -pregunta bajito Enara a Ainhoa.
-No lo sé, pero mejor ser amigos que enemigos, tendremos que vivir en la misma casa para un largo tiempo.
-Desde luego.
De detrás de la puerta aparecen tres personas, la amargada dueña junto con sus dos hijos, Fran y Alba, el adolescente y la niña.
-Ya que todos estáis aquí, ahora, supongo que será tiempo de que deis una vuelta. Francisco, ¡acompáñalos! No vaya a ser que pase lo mismo que anoche. -dice la mujer con su cara de siempre sin cambiarlo para nada.

martes, 12 de noviembre de 2013

Premio Liebster parte 1

Hola todos, esta es una entrada es más distinta, por la que estamos muy emocionadas porque nos han dado el premio Liebster, de echo, nos lo ha dado Marissa Cazpri, (perdónanos si hemos escrito mal tu nombre, no era nuestra intención), y le damos muchas gracias por ello, para nosotras ha sido todo un honor inesperado y nos ha llenado de alegría, podríamos incluso decir que es uno de los mejores momentos de nuestras vidas, (y sí, si queréis podéis pensar que estamos exagerando).

http://miprotegida.blogspot.com.es/2013/05/mi-protegida-prologo.html
Esto que os acabo de dejar arriba es el blog de Marissa, el prólogo. Te lo agradecemos muchísimo, gracias Marissa.


¿De qué se trata?
Es un premio en cadena, para impulsar y promocionar pequeños blogs que están empezando a ser buenos pero que la gente todavía no los ha visto. Una vez te conceden el premio, tú debes dárselo a otros blogs y responder a unas preguntas que te deja aquel que te ha concedido el premio.


Aquí dejo las reglas:
-Nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió y estar suscrito.
-Responder a las once preguntas de la persona que te concedió el premio.
-Conceder el premio a once blogs distintos que te gusten, que estén empezando o que tengan menos de 200 seguidores.
-Elaborar once preguntas para los blogs premiados.
-Informar del premio a cada uno de los premiados.
-Visitar los blogs que han sido premiados junto al tuyo.
-No mandar el premio al blog que te lo concedió, para no romper la cadena.


Claro que es un premio en cadena, así que aquí abajo dejo a las personas a las que premio:
(hemos pasado mucho tiempo buscando y tan solo hemos encontrado 8, por lo que esto solo es la primera parte, seguiremos pendiente de tres)

1-RAQUEL PS - http://www-mis-historias.blogspot.com.es/2013/11/eres-mi-libertad.HTML


2-SHASMINE CIANNE - http://shsscrittrice.blogspot.com.es/2013/09/el-edificio-y-sus-vecinos-fantasmales.html?showComment=1384003560799#c7204172781493891371

3-MARIANA ESCIAM - http://tecuentosobreunoscuentos.blogspot.com.es/p/blog-page.HTML



4-NINFA CELTICA - http://ninfa-celtica.blogspot.com.es/

5-LEYZEL ELPHENOR - http://lamarcadellobonovela.blogspot.com.es/2013/04/antes-de-leer.html


6-LOURDES POR LOS OJOS DE DOUGLAS CRAIG -  http://unvampiroentuvida.blogspot.com.ar/search?updated-max=2012-11-19T13:35:00-08:00&max-results=1

7-LOBOS DE OTOÑO - http://elsecretodemila.blogspot.com.es/2013/11/epilogo.html

8-VALERIE MILLER - http://elbauldelaromantica.blogspot.com.es/

Las preguntas que nos han mandado y que tendréis que contestar, nosotras también los hemos contestado: (Las dos las hemos contestado individualmente, es la primera entrada que hacemos así)

1. ¿Cuál es el "éxito" de tu blog? O página web.
Luna: La verdad es que no sé, supongo que será tan simple como que hay gente a la que le gusta y es amable pasándose por aquí y siguiéndonos, eso es lo más bonito.

2. ¿Lo tienes meramente por entretenimiento o con alguna finalidad?
Nerea: Por muchas cosas, porque nos encanta escribir y nos llena, porque de alguna forma queremos expresarnos y por así decirlo demostrar lo que podemos hacer, y mejorar, conocer a gente a la que también le gusta escribir siendo joven... por muchas cosas.

3. ¿Cuántas veces a la semana publicas y a qué horas?
Luna: Eso es impredecible, porque somos dos, por lo que tenemos que quedar, o escribir juntas, dar opiniones, tener ideas y hablarlas para decidirnos... y a la hora de escribir eso también se dificulta un poquito, además, tenemos que dar la sensación como si de una sola se tratara. Resumiendo, que eso va sobre la marcha.

4. ¿El blog te ha generado alguna anécdota que quieras y puedas compartir?
Nerea: No creo que ni a Luna ni a mí nos haya pasado alguna, recién hemos comenzado, pero esperamos que nos de momentos bonitos y miles de anécdotas.

5. ¿Cuál es tu post preferido?
Luna: Me divertí mucho escribiendo esos capítulos en los que las escenas cambiaban y como soy desordenada, me confundía mucho, y me quedaría con ellos. No creo que Nerea tenga alguno.

6. ¿Cuál es tu red social preferida?
Nerea: Yo de redes sociales, no soy mucho, pero tengo Tuenti y Twitter, este último muy reciente, ¡tengo pocos seguidores (solo 3)! Casi Forever Alone. @NereaBlog (por si alguien se anima a seguirme)

7. ¿Has participado o participas escribiendo en otro blog?
Luna: No, y sería todo un desafío bien para todos, aunque sería una bonita experiencia. Pero Nerea se ha animado con una chica amiga de una amiga suya de vacaciones, y están comenzando a escribir Caminos Cruzados (www.olvidadoslossecretosdemila.blogspot.com)

8. ¿Qué te gusta hacer en tus momentos off-line?
Nerea: En primer lugar, tenemos los estudios, y luego, por así decirlo, cada una tiene su mundo, creo que en una de las pocas cosas que coincidimos es en que nos encanta quedar con los amigos, escribir y leer, por lo demás, a mí me gusta la música, el cine, el teatro y cosas relacionadas con esto, mientras que ella es más de bailar, hacer deporte y soñar.

9. ¿Podrías describir un momento idílico o tu cita ideal?
Luna: Simplemente, yo soy muy simple y me conformo con ir al cine y que cada uno pague lo suyo y luego dar una vuelta y estar charlando. Sí... esa sería mi cita perfecta:)
10. ¿Se sabe en tu entorno de la "vida real" que tienes este blog?
Nerea: Los más cercanos. Por lo menos en mi caso: mi padre, mi madre y mi hermano que lo sabía desde el principio y siempre nos ha apoyado. Por parte de Luna nadie lo sabe. Somos muy tímidas:)
 
11. ¿A quién te gustaría agradecer tu premio (fans, amigos, familia o alguien especial)?
Luna: Simplemente, yo quiere agradecer esto a todos los que nos siguen, por ahora creo que solo 6 pero bueno; a mi familia, que aunque no sabe que escribo, les quiero mandar un beso enorme; a mis amigos por todo lo que hacen por mí, (ahí también entras tu, Nere, jajaja); a Wendy, Dulce y Marissa, a la primera, por animarme a seguir escribiendo, a la segunda por animarnos a seguir escribiendo y además, darnos la opción de unirnos al Club de las Escritoras, por último pero no por eso menos importante, a Marissa por habernos dado el premio y alegrarnos el día. Gracias a tod@s.
Nerea: Yo también quiero mandarles un beso enorme y gran abrazo a todos los que nos siguen; a Dulce y Marissa por las razones que Luna ha dado, (Wendy la animó antes de que yo me uniera); a mis amigos donde por supuesto también entras tu, Lunita; y por último a mi familia, pero en especial a mi hermano por ser con el que puedo compartir esto, quien me anima para escribir, quien me saca una sonrisa en los peores momentos y por supuesto, por estar siempre ahí.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Capítulo 22

-Tenéis la casa para vosotros, en caso de cualquier problema, llamadnos, estamos en la casa de al lado. -comenta la señora amargada.
-Todavía faltan tres. -vuelve a decir por probablemente quinta vez Enara.
-¡Pues les abres la puerta, joder! ¡Tampoco es tan difícil!
-¡Francisco!
-¿Qué? ¡Si es la verdad!
La discusión entre madre e hijo continúa durante unos cuantos minutos, y entre ellos, se sienten, por no primera pero tampoco última vez, raros, diferentes y extraños.
Esa es la pura verdad.
Los dueños de la casa se van, y tras ellos, sale una pequeña niña de unos tres años, Alba, la otra hija de la dueña amargada.
-Elías es listo, sabrá cuidarlos. -dice moviendo las manos y con tono burlón Enara.
-Me fastidia mucho decirlo, pero lo sigo pensando. -le responde con mal tono Ainhoa.

Las manecillas de metal del reloj se han movido desde un número con dos círculos a uno con dos números, uno larguito y el otro ovalado, y el tiempo, se les ha echo eterno, la única emoción que en ese tiempo ha estado han sido las discusiones entre la Princesita Valeria y el Rey de la Sabiduría el gran Fabio.
Enara es la única que ha pasado todos esos minutos de los nervios no por esa pareja, si no por los tres que faltan.
Omar, se las ha pasado corriendo por toda la casa, intentando limpiar su camiseta, y hasta que no lo ha conseguido, se las ha arreglado para que todo el vecindario lo oyera.
Ainhoa, la más normalita, por así decirlo, se ha pasado todo ese tiempo, lanzando unos extraños y supuestos alimentos de forma ovalada, con un color blanco por fuera, que al tirarlo por la ventana en un acto de reflejo, ha teñido la fachada del vecino, de un color medio naranja medio amarillo, observando por la ventana abierta toda la calle.
Cuando mira por la ventana, se encuentra con un perro, grandote y un poquito viejo, quien otro que el perro Moe, el gran artista de la mancha marrón en la camiseta de Omar, y un poquito más tarde que él, el treintañero de Rafa.
-¡Eh, chicos! -chilla. -¡Veo al camionero loco!
Omar lo capta en seguida y se acerca a la ventana para mirar con odio al estúpido perro viejo de Rafa, con una mirada que incluso se podría decir que es medio asesina.
Entonces, se fija en la mancha de la fachada a la que observan esos dos y mira a Ainhoa, algo le dice que ha sido ella.
-¿Qué? Enara es increíblemente silenciosa y me ha dado un susto cuando me ha tocado por atrás.
-¿Qué es eso? -pregunta.
-No lo sé... ¡quién sabe cómo se llamará! Pero si Nerea estuviera aquí seguro que diría que es una fantástica manera de dar color a la vida.
-Pero, ¿qué coño es?
-Yo no pienso volver a abrir el zampón frío. No, gracias.
-Pero ¿cómo es? Por lo menos eso.
-Blanco, están apilados juntos en lo más alto.
Omar no se corta y coge unos cuantos, algún que otro se le cae y resbala, cayendo justo al lado de Ainhoa, mirándola desde abajo arriba.
-Menudo día llevas. -exclama la chica.
-Mejor que cualquiera en Daemón... -comenta.
Eso toma a Ainhoa por sorpresa, Omar, el hijo de los más poderosos de todos, de los líderes de todos, ¿prefiere mancharse con esas cosas y que su camiseta se llene de caca?
-Ni preguntes. -la corta cuando abre la boca.
-¿Y qué vas a hacer? .pregunta Ainhoa.
El chico no contesta con palabras, es más de actos, por lo que parece, pues empieza a lanzarlos al perro negro tiñéndolo de medio amarillo medio naranja.
-¿Que coño? ¡Policía! ¡Tortura animal! ¿Señor Gustavo? ¿Hay alguien en este maldito barrio que esté bien de la cabeza?
Rafa mira a la ventana ahora cerrada de la cocina de la casa, donde Ainhoa y Omar se han sentado para ocultarse.
-V de Vendetta. -dice Omar, alegremente. -Sabe mejor de lo que me imaginaba.
-¿Dónde has oído eso?
-En esa cosa que habla, en la caja maldita esa que está en la otra sala grande.
-¡Ah, ya sé! MTV Tunning Moe.
-¿Y de dónde narices has sacado tú eso?
-De esa caja enorme donde la gente presa hace cosas raras que también está en esa sala grande.
Pasan unos segundos en los que los dos se quedan mirando uno al otro, y en ese tiempo, ve a Omar con otros ojos, no como el estúpido hijo de los poderosos, y algo ocurre que hace que a ambos les entre la risa tonta, donde ríen sin parar hasta que Valeria llega nerviosa a la cocina.
-¿Os habéis enrollado? -pregunta.
Las risas se paran, y Omar coge un color rojo que incluso se le podría confundir con un tomate mientras que Ainhoa, se pone tan blanca, que podría ser una de esas cosas que han lanzado.
Acto seguido, la muchacha, se levanta, casi cayéndose, gracias a la mesa de al lado, y se lanza detrás de Valeria, saltándole encima a la altura del sofá, y dejándola lo que se suele decir, hecha una mierda.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Capítulo 21

-¡I'm on the highway to hell! ¡Highway to hell!
El hombre no para de cantar cosas horribles como salidas del mismo infierno, aquel al que siempre han tratado huir, aunque, claro, las óperas que en Daemón se escuchan tampoco es que sean salidas del cielo...
-Esto es incómodo. -dice medio cantando Valeria.
Ainhoa y Enara, en cambio, permanecen con la nariz tapada y una cara de asco sobre todo lo que les está pasando en ese día.
Lo colorido de arriba, lo blanco no, lo otro, se vuelve más oscuro cada vez, y unas luces aparecen como por arte de magia a su alrededor.
-¡Estamos en el mismísimo territorio prohibido! -chilla Fabio, agobiado.
-¿Adónde nos llevas? -pregunta Omar, con valor.
-¡A vuestra dirección!
-¿Y a qué huele? -vuelve a preguntar cuando por su nariz empieza a entrar un olor horroroso que jamás antes había percatado.
-¡Mierda! ¡Moe! -exclama el hombre extraño.
-¿Moe? -preguntan todos a la vez.
-¡Estúpido perro! Se habrá cagado otra vez en la maldita alfombrilla.
Como si por arte de magia se tratara, un perro más grande que el del propio Leo sale de abajo y empieza a moverse ante sus nuevos amigos.
Y en tan solo un segundo, aquello se vuelve un gallinero.
Valeria chillando como una loca, el perro ladrando, la música a tope, Fabio pegándole golpes a la silla en la que se acaba de quedar trabado, Omar intentando tranquilizar a Valeria por gritos y el hombre extraño cantando a pleno pulmón.
Así queda el panorama durante un minuto y medio, en el que de repente, el objeto rápido para de golpe y todos se van hacia delante, cayéndose al suelo y haciéndose daño.
-¿No os habíais puesto el cinturón? -pregunta el hombre extrañado.
-¡¿Qué cinturón?! -grita como un loco Fabio.
El hombre se empieza a reír a carcajadas ante las miradas atónitas sus cinco pasajeros extranjeros a los que ha recogido al lado del bosque.
-¡Sois increíbles, chicos! ¡Encantado de conoceros! ¡Por cierto! ¡Me llamo Rafa! Y si necesitáis cualquier otra cosa... ¡no dudéis en llamarme!
Rafa da una hoja arrugada a Enara, quien la coge con desconfianza y se levanta de al lado de Omar, quien, desgraciadamente se ha caído en los restos que Moe ha dejado en la alfombrilla.
-¡Y tranquilo chico! ¡Eso se quita en una labada!
Pero Omar no le escucha, quiere salir lo antes posible de ese lugar, y cuanto más rápido sea, mucho mejor.
-¿Cómo os llamáis vosotros? -pregunta el hombre.
-Mi nombre es Valeria. -se presenta la chica. -Y estos son Ainhoa, Omar, Fabio y Enara. -dice señalando a cada uno cuando dice su nombre.
-¡Extraño grupo de amigos!
-Todavía faltan tres... -murmura Enara.
-¡Aparecerán! A menos que se hayan encontrado con el asesino que anda suelto...
Todos lo miran con cara atónita, los ojos abiertos como platos y la cara adelantada del suelo, como si algo les pasara.
-¡Era broma tontos! ¿Cómo en un pueblo muerto del asco que no conoce ni Dios va a andar un asesino suelto? -pregunta Rafa y se vuelve a reír a carcajadas.
-Encantados, Rafa. -se despide Fabio y tras coger sus cosas, intenta encontrar la apertura de la puerta para abrirla.
-¡Llama el timbre, tonto! -exclama Rafa, quien se adelanta para tocar un pequeño círculo que se hunde mientras que lo pulsa, sacando un ruido que sobresalta a todos.
Una mujer menudita aparece en la puerta, y acercándose a los chicos y oliendo la peste a caca de perro de la camiseta de Omar, deja que entren.
-Bienvenidos, chicos. -dice con desconfianza.
Los chicos entran a esa enorme y perfecta cálida casa, una que jamás podrán olvidar en sus vidas, y por suerte, consiguen ver que no son los únicos que están ahí.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Capítulo 20

Caminan agotados, ¡parece que hayan pasado horas desde que comenzaron a andar! Pero es que las quejas de la Princesita Valeria han empezado ya desde el primer minuto.
Se ve en la cara de los demás que ellos también están cansados, y que no saben a dónde van, que no saben que hacer... pero tiran para adelante.
-¿Falta mucho? ¡Me duelen mucho los pies! ¿Alguien sabe dónde estamos? -vuelve a quejarse Valeria.
-¡No! ¡Nadie lo sabe y nadie lo sabrá! ¡Nosotros estamos también cansados! ¡Pero cansados de tus quejidos! -explota Elías. -Ya lo he soltado. -suspira.
Valeria se calla durante un par de minutos, pero vuelve a la carga, y Elías, asqueado, coge sus cosas y empieza a andar en la dirección contraria.
-Pero... ¿Adónde vas, loco? -chilla Enara.
-Es un chico listo, sabrá llegar de algún modo. -comenta Fabio.
-Pues yo no me lo creo. -dice Leo, y acto seguido, comienza a seguir al chico.
Fabio los mira con desdén a todos los demás, con su supuesta superioridad, y para en Valeria, ella se cree más que nadie que está ahí, incluso que Fabio.
-Si alguien más va a seguirlos que haga ahora y ya está.
Ainhoa los mira a todos, uno por uno, Valeria no piensa retroceder en sus pasos, Enara no quiere saber nada de nada, Omar observa atento y con dudas, Nerea también duda en si seguir a los chicos o seguir con su prima, y Fabio... Fabio quiere hacerse el buen líder.
Las miradas entre Nerea y Ainhoa coinciden, y esta baja la mirada al suelo.
-Yo me voy. -pronuncia por fin la muchacha con valor.
-¡Bien! ¡Tres menos! ¿Alguien más se va?
Por alguna razón, los otros cuatro piensan tirar hacia delante y no mirar atrás, pero Ainhoa se da cuenta de que a alguien, se le hace muy difícil.
-¿No? -vuelve a preguntar Fabio por última vez.
Después, continúa con la marcha diciéndole algo a Valeria.
-Tranquila, tienen un perro grande y los chicos son listos, estará bien.
Pero Enara no confía.
-¿Y si les pasa algo? Nerea y yo nunca nos hemos separado.
-¿Ah, no? -pregunta curiosa.
-No. Ella siempre ha estado ahí cuando yo estaba en el ayuntamiento, lo único que no se le veía porque andaba entre los arbustos de atrás, buscando piedras que no fueran grises. Desde niña ha sido así. Es la primera vez que nos despedimos desde lo de nuestra abuela... no sé, siento como si algo me faltara.
-¡Ojalá me pasara a mí eso con alguien! ¡Tienes suerte! -se queja Ainhoa.
-¡Vosotras dos! ¡Callaos! -ordena Fabio.
-Haber si ahora este se va a creer el rey del mundo... -oyen murmurar a Valeria.
Un agudo pitido suena al lado de ellos y no pueden evitar chillar y empezar a mirar a los lados para encontrarse con la cara de un hombre con pelo en la mandíbula y encima de la boca, mucho pelo, al igual que largo como una chica en la cabeza. Lleva un objeto negro que le cubre los ojos y tiene unas pintas que jamás antes ninguno de ellos había visto.
-¿Os llevo?
-¿Adónde? -pregunta Enara, desconfiada, la única sin miedo.
-¡Qué pregunta! ¿Eres muy rara o te estás quedando conmigo? Anda, ¿adónde tenéis que ir?
-¡Yo no me estoy...! -empieza Enara.
-¡Aquí! -chilla Valeria dándole la hoja al extraño.
-¿Pero qué coño haces? -pregunta Enara.
-¡Si este va a ser el único que me saque de este infierno dejaré que me lleve a mi destino! Yo que tú también me lo pensaría. -responde susurrando Valeria, para luego añadir.- ¿Alguien más se viene?
-Yo. -contesta Fabio rápidamente.
-Yo también. -murmura Ainhoa.
Omar y Enara se miran.
-Yo también subiré. -le dice, por fin, abriendo la boca en horas.
-¡Aj! -exclama asqueada la chica. -¡Déjame sitio, Valeria, que no me pienso quedar aquí sola!
-Bueno, ¡pues en marcha! -exclama el hombre extraño.

domingo, 3 de noviembre de 2013

Capítulo 19

Pedimos disculpas por no poder publicar el capítulo antes, hemos estado muy liadas, y lo seguiremos estando, por lo que es probable que no podamos publicar los capítulos durante un tiempo. Luna y Nerea.

Espera poder abrir los ojos pronto, mientras que la luz no la deje ciega ante su paso, sabe que no estará mal, ya que hay más gente esperando allá afuera lo que de verdad importa: la manera de saber quién es ella.
Aunque nadie lo sabe, hacía tiempo que Ainhoa encontró una carta, aquella carta era de un hombre que desde luego, no era su padre.
Aquel hombre trataba con su padre como si se conocieran de toda la vida, sabe que no es su abuelo, y sabe que tampoco es ningún Olvidado. Desde entonces, ha intentado ir a la Tierra de los Vivos cada vez que ha podido.
Y también se encuentra aquello que es incapaz de decirles a Enara y Nerea, todo eso de lo que pasó con la bola azul marina donde transportaba los recuerdos de la señora Margarita.
Su vida es un completo desastre, y ella lo sabe.
-¿Qué? -pregunta una voz desde un lugar lejano, en el que todo le empieza a dar vueltas y unos colores que nunca antes conocía, empiezan a girar por todos los lados.
Se marea, pero consigue mantenerse a pie.
Entonces, algo intenso se le mete en los pulmones y hace que comience a toser sin poder parar, mientras que se dobla inclinando hacia adelante, manteniendo los ojos cerrados.
Nota cómo alguien se agacha delante de ella, y le abre la boca, metiéndole algo ahí. Pero ella, sigue tosiendo, ahora, con un estorbo.
Suavemente, le cogen de la cabeza y empiezan a abrir y cerrar su boca con tranquilidad, haciendo un picadillo la bolita amarga, y haciéndosela tragar.
De milagro, deja de toser y se levanta, notando cómo alguien aterriza a su lado, y abre los ojos para descubrir a Nerea, con una enorme sonrisa, en frente de ella.
A su lado, ya están todos los demás.
-Bueno... ¡pues la bruja ya no está! -exclama Elías.
Fabio lo mira con mala cara y vuelve a mirar al frente.
-Ya... pero ahora... ¿qué? -pregunta inseguro Leo.
-Ahí lo has clavado. -sigue Omar.
-¿A ti no te han contado nada sobre qué hacer una vez aquí? -comenta extrañada Valeria.
-Pues no. -niega el chico.
Enara mira a Fabio, y poco a poco, seguida por Ainhoa y Valeria, más tarde por Omar, al que sigue Elías, dejando últimos a Nerea y Leo, quedan mirando al inteligente Fabio.
-¿Qué? -pregunta él.
-¿Habéis oído? -se ríe con ironía Ainhoa. -Mira, majo, no sé tú, pero a mí tampoco me agrada la idea de tener que vivir contigo durante un largo tiempo. Ya que estamos aquí, por lo menos, tú que tan amigo de los libros eres, nos podrías contar algo, ¿no?
Valeria asiente con maldad ante la mirada amenazante de Elías y Enara, que a sus espaldas le susurra algo que nadie es capaz de entender, más que el chico.
-Ahora tenemos que coger algún vehículo que nos lleve hasta la dirección que me ha dado.
-¡Bien! -exclama Enara. -¡Nos vamos entendiendo!
-Es increíble cómo la gente puede cambiar de actitud tan fácilmente. -susurra Nerea a Leo, aunque Ainhoa, llega a escucharlo.
El chico, asiente.
Cruzan los árboles que les tapan la vista y se encuentran con tierra seca negra muy fuerte, con rayas blancas, por donde cosas grandes a gran velocidad pasan delante de sus ojos.
Ainhoa mira a los alrededores y se encuentra con la mirada de miedo de Nerea, a su lado, Leo, con los ojos cerrados esperando a que su perro ciego pueda tomar una decisión justa en su nombre. A dos pasos de los más, por así decirlo, débiles del grupo, se encuentra Omar, un poquito apartado de todos, observando los movimientos de sus compañeros.
Fabio y Elías, por su parte, no parecen tener problemas.
Valeria, en cambio, chilla como una loca al fondo de todos, y es callada bruscamente por Enara, quien no la soporta ni un poquito.
Ella, por alguna extraña razón, está en cabeza de todos. Y no tiene idea de nada, pero, lo que más extraño lo parece, es que todos vayan en una dirección y nada más cambie.
-Animales listos... -susurra.
-¿Animales? -pregunta asustada Nerea, apoyando sus manos en sus hombros.
-Eso son vehículos. -aclara Fabio, haciéndose notar, con un punto de ventaja.
-¿Y nos pueden hacer daño? -pregunta Leo.
-No. -contesta Elías.
-Al parecer no soy el más listo aquí. -comenta retando Fabio.
-Ni lo intentes chico. -termina Elías.
-Ahora, ¿qué tenemos que hacer? -pregunta Ainhoa.
-No tengo ni idea. -contesta Fabio.
-Yo tampoco. -añade Elías.
-¿Y qué hacemos? -dice Omar.

sábado, 26 de octubre de 2013

Capítulo 18

-Regla número uno: nada de decir quiénes somos. Regla número dos: nada de poderes si no es necesario. Regla número tres: no os alejéis de la Puerta. Regla número cuatro: no andéis con los de la ADM, pero eso no hay ni que decirlo. Regla número cinco: cumplir cada cosa que los poderosos os manden cada semana.
Todos están raros, con ropa muy rara. Pero lo que más extraña a Ainhoa es la ropa que usa Viva, no tiene pantalones y nada le tapa sus morenas piernas.
-¿Entendido? -dice con desgana una de las poderosas más vagas de todas, como todo lo demás que ha dicho en todo el viaje hasta la puerta.
-Sí. -contestan todos a la vez, también con desgana, ante la mujer.
-Cuando paséis la Puerta os encontraréis con tierras verdes y mucha luz, puede que os haga impresión al principio, pero notaréis que os cuesta respirar muchas veces, para eso, os tendréis que meter por donde sale vuestra voz, partirlo con vuestros dientes, a pesar de que es bien blandito y luego le tendréis que pasar como vuestra saliva. Tomaos esas cajitas y, cada día, os cogéis una, y cada mes, un tiempo que tendréis señalado en los números que señalan los días. Si necesitáis cualquier otra cosa aquí tenéis a Nana, trabajará como gato de vuestra casa, pero será quien os vigile y os guíe en algunos momentos.
Cuando termina la breve explicación con tanta desgana y voz tan irritable, Elías se destapa los oídos y mira a su alrededor, prefiere no saber nada sobre nada, y Ainhoa observa todos los gestos de él, está cambiado, y el cambio no le queda nada mal.
<A Viva y Perrito tampoco le queda mal, y Valeria... la ve igual, siempre con la misma expresión en la cara y con todo igual. Y luego dicen que Viva es como los humanos.>
Elías sonríe, y Ainhoa no entiende nada, pero gira la cabeza y sigue a su rumbo.
-Y una cosa más. Os pedirán vuestro nombre, lo cual todos sabéis, pero también os pedirán una cosa que se llama apellido, porque hay mucha gente que se llama como vosotros ahí afuera, y también son diferenciados por aquella manera.
-¿Y qué? -pregunta Valeria, desagradable. -¡Decimos que no pensamos decirlo y ya está!
-No solo os lo pedirá la gente, también otros que están en un nivel superior y que necesitarán ver también vuestra edad y de dónde sois... esas cosas. Y claro que tenéis que mentir sobre vuestra verdadera identidad.
-¿Y para qué nos enviáis a la superficie? -pregunta Elías, curioso.
-Pues porque también necesitamos información sobre cómo son, por si a alguno se le ocurre pasar por la puerta, ¿con esa respuesta te basta? -contesta con desgana la mujer.
-¿Y los apodos? -añade Perrito, (Enara).
-¿Y la manear de vivir? -sigue Fabio.
-No soy buen mentiroso. -termina Leo.
-Los apodos no están permitidos, sobre todo porque ahí todo el mundo está vivo, y hay muchos perros. A la manera de vivir os iréis acostumbrando, yo nunca he subido así que ni me preguntéis más cosas como esas. Y no hay que ser buen mentiroso, simplemente, saber decir verdades a medias. Ahora, tenéis que coger esos trozos de plástico que tengo en la bolsa, cada uno el de su nombre, y os lo guardáis, como lo perdáis, estáis perdidos. Si la gente os pregunta por él, lo llamará como DNI.
Uno por uno, todos van cogiendo ese trozo de plástico, DNI, o como sea, y cada uno va mirando todo lo que aparece ahí. Cuando le llega el turno a Ainhoa, esta, pone una cara rara.
-¿Qué pasa? -pregunta Viva, a la que ahora no se la puede llamar así.
-Soy... soy yo. -contesta señalando el cuadrado en el que se ve otra ella paralizada. -¿Qué me han hecho?
-Pues yo soy Nerea Fuentes Castillo, tengo quince años y soy de... ¿Lodosa? ¿Navarra? -pregunta ella desconcertada.
Perrito se une a ella y mira para diferenciar los trocitos de plástico.
-Yo soy Enara Castillo Gómez, tengo también quince años y soy también de... ese lugar.
Ainhoa mira la suya, tampoco es que estén comparando, pero bien a las tres les parece todo raro, no puede evitar sentir vibraciones malas dirigiéndose a la otra ella petrificada.
-Ainhoa Lasa Núñez, dieciséis años, Logroño, La Rioja. -susurra Elías, mirando por encima del hombro de la muchacha.
-¡Oye! -exclama ella un poco enfadada.
-¿Y tú cómo eres? -pregunta amablemente Nerea Fuentes Castillo.
-Elías Montes Velázquez, dieciséis, Madrid, Madrid.
-¿Y el Rudolf no necesita? -dice Leo, después de levantar la mano.
-Curioso nombre para un perro, y no. -contesta con desgana la muchacha.
Todos siguen compartiendo cómo son, todos con todos, menos Valeria, Omar y Fabio, en una esquina, que observan todo, esperando a subir.
-Bueno, ¿quién es el primero en pasar? -pregunta la señora.
Nadie levanta la mano ni se ofrece voluntario, tan solo permanecen quietos, mirándose unos a otros.
-Pues entonces tendré que elegir yo... haber... tú. -dice señalando a Enara Castillo Gómez, quien, en un acto de valentía, se acerca con todas sus cosas a la puerta, y pasa.
Nerea Fuentes Castillo no puede evitar juntarse las manos donde se encuentra el corazón y pensar en qué tal se encontrará su prima.
-Siguiente... tú. -dice señalando a Elías, para quien la cosa no va mal.
-Después yo. -se ofrece Nerea.
Y casi al mismo tiempo, ambos pasan con sus cosas por la puerta.
-Tú. -dice señalando a Ainhoa.
<Este momento tenía que llegar, tú lo sabías, no te va a pasar nada, es tan solo una puerta, y un camino al otro mundo.>
Ainhoa, coge sus cosas, cierra los ojos y pasa por la puerta, sin evitar tener que abrir los ojos en medio camino y encontrarse con un solo color que jamás había visto: el blanco.

jueves, 24 de octubre de 2013

Capítulo 17

-¿Cómo saber si alguien te odia?
Esa pregunta le llega como un jarro de agua fría. No se esperaba nada de eso, pero, a pesar de todo, responde lo más rápido posible.
-Pues... no sé. Pero supongo que será cuando te mira con mirada agradable, una sonrisa de ironía con una cara horrible, si suspira cada cinco segundos cuando habla contigo. Y creo que también cuando intenta evitarte cuanto más puede.
-Vale.
-¿Por qué preguntas?
-Por nada.
-Ainhoa. Uno, es muy raro que me hagas una pregunta. Dos, no paras de mirar al estúpido reloj del ayuntamiento. Tres, llevas tres días mínimo pegada a mí. Cuatro, no me has gritado ni una sola vez...
-Ya te he entendido, Irati, ya te entendí.
-Bien.
La rubia niega con la cabeza. Ainhoa es increíble. Un día, puede estar hecha una furia como en el siguiente puede pegarse a ella como un perrito indefenso que necesita a alguien todo el rato, porque tiene una herida en la pierna, o como el perro de Leo, como está ciego, lo tiene todo el rato a su lado, para poder cuidar de él.
-Bueno, ¿a qué se debe todo esto? -explota Irati.
Ainhoa se queda perpleja, mirando a su vecina, a la que todavía no ha llamado amiga en su vida, a pesar de que puede que en esos últimos días, haya podido empezar a serlo.
-¡A nada, imbécil! ¿A qué se puede deber? ¿No te has oído a ti misma? ¡Puff! -exclama enfadada Ainhoa, con su mismo aire de siempre.
-¡Por fin!
-¿Por fin?
-¡Sí! ¡Por fin dejas a un lado tu gilipolleces! ¿No te das cuenta de que estos tres días has estado más que rara? ¡Cómo si Carlos hubiera cambiado a alguien por ti!
-Pues no me importaría que lo hiciera... -murmura bien bajito.
-¿Qué? -pregunta la otra que no ha oído nada.
-Nada, nada... ¿es que acaso a ti te importa?
Irati sonríe maliciosamente.
-Volvemos a estar como antes, entonces. Bien, volvemos a ser amigas.
-¿Antes éramos amigas?
-Lo éramos, y lo seguimos siendo, pero a nuestra manera, idiota. Peleándonos, casi sin soportarnos y la una incordiando a la otra. Así es nuestra amistad.
-Buena definición.
Ambas se quedan calladas, Ainhoa sigue vestida con su ropa de siempre, mirando los extraños colores de aquella vestimenta que le han traído de los humanos.
-¿En serio que los de arriba se visten así?
Irati estalló en una carcajada al ver la cara de asco de Ainhoa, algo que hizo enfadarla, pero, al fin y al cabo, tenía razón, volvían a ser las de antes. Y menos mal.
-¡No te rías! -chilla.
Irati se gira y sigue riéndose silenciosamente.
Ainhoa, mientras, aprovecha para vestirse esos pantalones pegados negros tan brillantes y esa camiseta de tirantes con flecos blanco y negro.
Cuando Irati se gira, no puede creerse lo que ve. Es extraño. Pero le parece bonito. Y no puede permitir decir nada bonito.
-¡Te queda fatal! -suelta pensando lo contrario.
-Haré el sacrificio. -responde la muchacha.
Ainhoa mira las extrañas cosas que tiene a sus lados donde pone su nombre, un apellido falso y un teléfono que le acaban de dar, como todos los años hacen, repitiéndolos pero con distinto móvil. Tiene dos maletas negras.
-¿Has mirado qué tipo de ropa tienes ahí dentro? -pregunta Irati, curiosa.
-Todo es parecido a esto. Lo llaman lujo. Pero no sé yo...
-¡Venga! ¡Que ya te escribo yo todas las semanas para contarte las historias del viejo Damián! De eso no te librarás ni en sueños.
-Gracias, supongo pues.
-De nada, supongo yo también pues.
A Ainhoa, una de las cosas que más rabia le dan de la rubia son los juegos de palabra que ella a veces hace a la hora de responder, y que sigue haciendo porque sabe que le sacan de quicio.
-Bueno, esto es un adiós.
-Sí... pero piensa el lado positivo. Ahora no tendrás a una vecina amargada.
-Ni tú a una cotilla que te cuente todo.
-Estará Valeria.
-Ya, pero ella no es como yo.
-Es verdad... es mucho peor.
Las dos sonríen y se dan un abrazo, ¿quién diría a esas dos chicas que algún día se dirían eso? Y sobre todo después de todas las peleas que tuvieron de pequeñas porque Ainhoa se tuviera que quedar en casa de Irati todos los días.
Aunque ahí fue, donde, sin querer, comenzó la extraña amistad de las dos.
Porque, al fin y al cabo, hay algo que aquellos días ha cambiado, puede que sea por la niebla, cada vez menos espesa, puede que sea por los grises que cada vez son más claros. No saben la razón, pero hay una. Ya que, para que esas dos se hayan perdonado todas las cosas que se han hecho, a pesar de que siempre se han considerado, en algún lugar de ese negro corazón, amigas.

-Me ha roto el palo. -se queja Irati.
-Porque es tonta. -contesta Ainhoa.
-Tú todavía más. -responde Irati.
-No tú.
-Tú.
-Tú.
-Tú.
-Callaos las dos. Sois igual de tontas una de la otra. -contesta el hermano mayor de Irati: Bruno.