miércoles, 25 de diciembre de 2013

Capítulo 34

Hola! Esperamos que no os aburra este capítulo, pues a nuestro gusto, ha quedado demasiado ¿lleno? ¿Sería esa la palabra? Bueno, sea lo que sea, esperamos que os guste y como ya os deseamos en la entrada anterior, os deseamos a tod@s feliz navidad!! Besos y hasta enero.

-¡Me duele todo! -se queja Nerea.
-¿Cuánto tiempo llevas con los ojos completamente negros? -pregunta Fabio mirándole fijamente a los ojos e intentando encontrar algo que le diga qué es lo que le pasa a la muchacha.
-Desde la visita de Marcos y Rafa.
-¿Dos días?
-Supongo, tú eres el listo aquí.
-¿Qué tal va? -pregunta entrando Enara, tranquila extrañamente.
-La verdad es que no sé qué es lo que le pasa. No sé si es hereditario, si es algo que ha cogido por no cumplir una de las reglas...
-¡Las he cumplido todas! -se queja la prima de Enara. -Bueno... menos ir por ahí mezclándose con todos los humanos. ¡Pero no soy la única! ¿Por qué si no están tan bien Ainhoa y Valeria?
-¿Como esto haya sido culpa de alguna de ellas? -murmura Enara.
-ADM. -suspira Fabio. -¿Qué es exactamente lo que sabéis de él?
-Pues simplemente que son aquellos que nos intentan matar y que saben cómo encontrarnos. -responde rápidamente la rubia.
-Mucho no te equivocas.
El silencio se alza en la habitación y Fabio suspira. Enara, sin hacer pregunta alguna, y de alguna manera sabiendo lo que el chico quiere que haga, va a buscar a todos los demás, quienes entran cada uno con mala gana y serios.
-ADM, como todos sabemos, significa Administración De Mágicos, es decir, aquellos que tengan algo de magia entre ellos. Pero a su vez, también significa Adiós Daemón Moribundo, cuales son las iniciales que se acogieron de las últimas palabras que dijo el fundador de la ADM el la primera rebeldía contra los poderosos. Claro que los dejaron moribundos, donde todo tenía sol, era alegre, lleno de colores... pero conseguimos vivir y nuestros antecesores trajeron otra vez el Daemón original con unos cambios para que pudiéramos vivir y salir a la tierra sin problemas. Cuando el fundador se dio cuenta de que podía usar esas mismas palabras para otro fin, los usó, burlándose de nosotros.
Fabio se para con la boca abierta, como si lo que va a decir fuera malo para alguien en especial, todos saben de quién se trata, pero mira a Omar como si nadie lo supiera.
-Entonces fue cuando la segunda generación de poderosos nació, pues los de antes eran todos crueles y con un poder que solo los de la ADM poseen y que usan para matar y quitarles los poderes a sus presos, para así, hacerse más fuertes. Por eso son nuestros enemigos. Porque nos matan simplemente por el poder.
-¿Y por qué estamos entonces aquí? -pregunta Ainhoa sin dejarle continuar.
-Porque desde entonces muchas guerras se han echo con el fin de detener a los de la ADM en su misión de hacerse con todo. Si pensáis, cuando no haya nadie más con tanto poder como ellos, empezarán a matarse y a quitarse los poderes con el único fin de ser más fuertes que los demás. En ese camino lo destruirán todo. Si pensabais que solo éramos monstruos no es así, os equivocabais, somos los que tenemos la misión de terminar con todo esto. Nos mandan para decir a la ADM cómo cada vez hay más con dones, cómo seguimos siendo tantos y ya de paso para matar a algún que otro de la ADM. Como si entre nosotros mismos no hubieran guerras ni nada.
-¡Ah! ¿¡Qué somos experimentos!?
-No exactamente... pero sí en un fondo.
-¿Y tú cómo sabes todo eso? -pregunta Omar medio enfadado.
Fabio se queda callado, y Elías le mira asombrado.
-¿Y te quedas callado? -pregunta.
-¿Y qué quieren decir dejándome a mí así? -consulta Nerea, asustada.
-Por lo menos eres la única con valor para preguntarlo. -murmura Fabio. -No sé por qué narices te lo han echo, son muy listos, pero saben que estamos aquí, dónde nos alojamos y seguramente cómo nos llamamos también. Yo que vosotros me andaría con cuidados.
-Empezando por Marcos. -exclama Elías. -Ese chico me da mala espina.
-No eres el único. -comenta Omar.
-Si este comenta aquello, Marcos es inocente. Ser el hijo de los poderosos y atreverse a decir esto tiene narices, Omar. -chilla Valeria, furiosa.
-Creo que Valeria tiene razón. -apoya Leo con una vocecilla.
-A mí me da igual lo que se diga aquí dentro, no es cosa de empezar a pelearnos entre nosotros. Tanto puede ser Marcos como Fran, como Esperanza, como Alba, como Rafa, como cualquier persona que pase por nuestra puerta por la acera de enfrente. Esto lo que nos dice es que no estamos seguros. Y que en cualquier momento los muy gilipollas vienen a por nosotros. -exclama Enara.
-Tiene razón. -añade Ainhoa. -Además, cada uno de nosotros ha venido aquí por una razón, y la mayoría no lo está cumpliendo.
-Sabemos todas las razones menos el del hijito de los poderosos, ¿vas a hablar o qué, gallina? -insiste como una psicópata Valeria.
-¡Callaos todos! -chilla entonces Nerea. -Que quede claro que aquí soy yo la que está mal y tiene que oír todas las barbaridades que decís, ¿se ha demostrado quién ha sido quien me ha echo esto? ¿cómo y dónde? ¿se ha demostrado cualquier cosa que nos haría daño hasta ahora? No, pues podemos buscar, pero discutiendo y acusándonos sin más lo único que estamos consiguiendo es ventaja para la ADM, así que desde ahora, quien no demuestre buen rollo con alguien, se las va a ver conmigo.
-¿Y si hay alguna razón para que no haya con mal rollo? -pregunta Elías.
-Ni se pega. Y se habla cantando.
-Eso es una estupidez.
-Tú eres una estupidez, Elías. -responde Ainhoa y ayuda a Fabio con el tema de Nerea mientras que todos salen por la puerta y Elías murmura algo bien bajito.

lunes, 23 de diciembre de 2013

Feliz Navidad!!!

Hola a tod@s!!!
La verdad es que en estos dos meses hemos conseguido más de lo que jamás pudiéramos desear, entre otras, poder ver que hay gente a la que le gusta nuestra historia, y ya, poco a poco, comenzar a salir del caparazón.
No tenemos mucho que decir, y sabemos que hay mucha otra gente que ha echo el mismo especial o algo típico de navidad mostrando cosas preciosas. Desgraciadamente, nosotras no tenemos nada.
Esperamos no aburriros con lo que vamos a decir a continuación, sobre todo porque nos parece que la mayoría van a ser noticias malas, creemos.
Para empezar, nos gustaría haber echo un especial navidad, más largo, con más cosas interesantes etc. pero puesto que nuestra historia ocurre en verano no hemos querido adelantar los acontecimientos, sobre todo porque los Olvidados no tienen navidad, los muy pobrecitos. Pero estamos pensando en incluir el concepto de la navidad en alguno de ello: estar con la familia, los amigos, cantar canciones y villancicos, decir adiós al año que ha pasado y darle inicio al que vendrá... Y nosotras también os deseamos feliz navidad a todos vosotros.
Siguiendo con las noticias, últimamente, al igual que a nuestra querida amiga Layla, (a la que hemos podido conocer mejor gracias al Blogger y le mandamos un abrazo enorme), nos está costando escribir, pero no por falta de inspiración, si no porque al ser dos, y al que Nerea esté enferma, se une eso de que estamos andando muy justas a la hora de publicar, porque si no os habéis dado cuenta pusimos fecha los miércoles y viernes, y que Luna ya se sienta más como presionada a escribir, no como un hobby. Claro que eso hace que algunos momentos puedan parecer más dejados además de que estemos justitas con esto.
Pedimos perdones adelantados por si alguna vez publicamos un día más tarde. Pero puede que ese dos se convierta en uno y Luna se convierta en la fan número uno de este blog, porque se está planteando en dejarlo. Ojalá que no.
También decir que nuestra última publicación este año va a ser el del 25 de diciembre, que como Papa Noel, vamos a publicar nuestro último capítulo del año para cogernos unas pequeñas vacaciones que van a durar hasta el 8 de enero del siguiente año.
Aprovecharemos este tiempo para seguir escribiendo, hablar de lo último, y para todo lo que nos pueda servir.
Por último, nos gustaría hacer un tipo de encuesta si vosotros queréis que también va a tener plazo en el periodo que tenemos de vacaciones, por así llamarlo, empezado en hoy. Claro que si vosotros queréis.
Para ello vamos a crear una página en la que pondrá 'Encuesta', (así de simple), y donde vamos a hacer unas preguntas sobre la historia y más o menos, y si vosotros queréis, pues contestáis, y de esa manera conozco un poco mejor cómo os gusta que vaya la historia, y cómo podríamos seguir.
Eso era todo y esperamos no haberos aburrido.
Besos enormes para tod@s y feliz navidad!!!

viernes, 20 de diciembre de 2013

Capítulo 33

Corre tan rápido como puede, todavía no consigue llegar apenas.
-¿Hay alguien en casa? -pregunta una voz masculina y oscura.
-¡Ahora voy! -chilla una voz femenina y aguda por dentro de la casa.
Enara abre la puerta y observa de arriba abajo al extraño chico empapado que tiene delante. Le cierra la puerta automáticamente en la cara sin decirle siquiera nada.
-Pero... ¿Qué? -chilla extrañado el extraño.
-¿Quién era? -pregunta Leo.
-Un desconocido, fijo que uno de esos que como ayer se ha pasado a tomarnos el pelo intentando vendernos algo.
-¿Te lo ha dicho?
-¿Cerrarle la puerta en las narices no es acaso una pista? Ha sido un acto reflejo, ese chico no es buen trigo.
-Aquí se dice trigo limpio, o algo así.
-Como si eso me importara...
Leo se acerca a la puerta con una sonrisa en la cara y la abre encontrándose con una cara conocida para él, al contrario que para la rubia.
-¡Marcos! -exclama el chico.
-Hola, Leo. ¿Quién era la chica?
-¿Empezarás como Rafa?
-¿Qué Rafa?
-Lo siento, tranquilo, pasa. Y la chica es la prima de Nerea.
-No me la imaginaba así. -susurra el chico.
-Ya, normalmente escuchando las descripciones de cada prima nadie se imagina a la otra tal y como es.
Marcos suspira y pasa, esperando ver al gran perro negro que atropelló hacían cuatro días ya desde entonces.
-¿Y el perro?
-Tadeo está escondido para que otro gilipollas como tú no lo atropelle.
-¿No estaba dando una vuelta con Nere y Ainho?
-¡Joder, Princesita! ¡Ya te ha dado con los apoditos, ¿eh?
-Soy Valeria, por cierto. -saluda la chica al chico de los ojos verdes intensos que la dejan atrapada. -Y, El, se más amable con los invitados.
Valeria se va y los tres chicos se quedan solos hasta que Omar entra en la sala y saluda a Marcos amablemente. Cuando Fabio entra, el cual entra bastante seguido a Omar, lo mira com desconfianza. Hay algo en el chico que le llama la atención y desgraciadamente no sabe lo que es.
-Fabio. ¿Cómo te llamas, chico? -pregunta serio como siempre.
-El Gilipollas Qu Atropelló A Tadeo.
-¿Hoy qué es, el día de los negativos? -pregunta Nerea entrando apenada en la sala por el mal rollo que como casi siempre anda. -¡Marcos! -exclama la muchacha cuando ve al chico de los ojos verdes.
Junto a ella, entra Ainhoa con el gran Tadeo, quien ladra y mueve la cola alegremente al ver al chico que lo atropelló pero también lo salvó.
-¿Qué pasa? ¿Dónde estás Moe? -pregunta un hombre vestido de negro con una larga melena negra al que han visto recientemente bastante.
-¿Otra vez tú, Rafa? -exclama rendida Enara.
-Vamos, chica, tampoco es para tanto. Ahora, ve a recibirlo que es de mala educación decir eso. -la empuja Vale.
Rafa sonríe y Leo lleva a Tadeo y a Marcos al jardín de detrás de la casa. Elías mira a Omar y a Ainhoa.
-¿Qué? ¿No os habéis enfado nunca ni desconfiado de nadie?
-Claro, de ti. -contesta cruel Ainhoa.
-¡Cállate, Pequeña Bruja Niñata! -sonríe malvadamente Elías, a sabiendas de que la muchacha se va a enfadar mucho. Y eso ocurre.
Omar se ríe.
-¿Por qué te ríes, Omar? -pregunta Ainhoa, pero a diferencia de con Elías, no se enfada con él, se le hace imposible.
-Perdona, me da gracia que te enfades por eso, son palabras. Solo palabras.
-Las palabras pueden doler más que las acciones.
-Pero no te dejan cicatrices en el cuerpo.
-En eso tienes razón. -sonríe Ainho.
Ainhoa se va y Elías sonríe malvadamente a Omar, y este queda totalmente sorprendido.
-¿Por qué me miras así?
Elías se ríe y se va. En cambio, cuando llega al jardín, algo lo invade, viene de Marcos.
La gracia es que no sabe si es bueno o malo, y si lo supiera, ¿quién lo creería?

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Capítulo 32

Querido hijo:
Te dije que continuaría contándote los maravillosos y extraños lugares de Daemón, pero hoy se me hace imposible hablar de ello.
Mi mente cada vez se nubla más, y no me acuerdo de la mitad de las personas que conocí hacía tiempo.
No sé lo que me pasa, pero mis recuerdos cada vez son más lejanos, de aquella época en la que vivía en la tierra, ya ni siquiera me acuerdo de tu nombre, ¿frustrante, verdad?
Quizá no para ti, una razón más para odiarme, mientras que para muchos otros es algo que se toman muy en serio.
El echo de que tenga un don, encima, empeora todavía más las cosas, piensan que voy a llevar a la tumba el poder más antiguo y uno de los más poderosos de todos... ¿Pero qué tiene especial recordar?
No hace falta más que un cerebro para eso, aunque sea, uno que funcione mal, siempre habrá algo de lo que te acuerdes.
Además, a esta supuesta tragedia se añade el asesinato de uno de los hombres más importantes de la rebeldía.
Su nombre era Pascual, y debía de ser uno de los hijos de Margarita, (una de las pocas personas de aquí que recuerdo perfectamente además de a Peste, eso sí, su nombre no lo conozco).
Me da pena Margarita.
Pocas veces se ve a un Olvidado llorando y muchos lo toman como debilidad y se acobardan creando las salas del Llanto, aquellas formadas para llorar todo lo que se quiera sin ser molestado.
Margarita, en cambio, es valiente.
Ha llorado delante de todos nosotros durante un buen rato, sin darse por vencida y dispuesta a acabar con los cerdos de los poderosos.
-Los poderosos han elegido el lema del pueblo. -ha murmurado hoy uno de los más cercanos al privilegiado puesto del líder de la rebelión, la cual como muchas otras veces te he dicho, está ocupada por Margarita.
-¿Cuál han elegido esta vez? ¿'Como Pascual'? ¿'A la luz de un poder que puede con todo'? He oído muchas estupideces saliendo de sus bocas, y siempre han ido en contra de nosotros. -ha exclamado enfadada Margarita.
-No, señora. -ha murmurado el hombre. -Ha sido todavía más cruel.
-Se quieren reír en nuestra cara, ¿cual es? -ha insistido Margarita.
Con miedo, pero el hombre ha llegado a decir el lema que han elegido, yendo en contra nuestra: 'Primero eres rebelde, te quieres rebelar, pero a la hora que sabes que te vas a morir, te rindes y te nos unes. Siempre es lo mismo'.
La barbaridad ha salido de la cabeza de nuestro estúpido siguiente gobernador, cuando el todavía más estúpido de su padre se muera, y su nombre es Julián.
La gracia es que está casado con la mujer más fea del mundo: Dolores, y tiene un hijo de apenas unos meses llamado Omar... ¿Qué clase de nombre es ese?
Espero que tu madre no te hubiera puesto ese, ya ni siquiera me acuerdo de mi nombre, y ahora que todos me han empezado a llamar el Enfermo, colaboran más bien poco.
Todo son tragedias aquí abajo, y tan solo recordando las cosas maravillosas de la tierra, te puedo decir que aquel lugar es el maldito paraíso.
Por lo menos tiene colores. Aquí todo es gris. Gris que te sale incluso de las orejas. Muy aburrido para gente como yo, que se ha criado en la tierra con rojo, azul, verde, amarillo, rosa, dorado, naranja, morado y todas sus tonalidades que nunca me aprendí, aunque creo que algunos ya los he dicho... ¡Yo qué sé!
Tan solo soy un pobre hombre enfermo que no sabe ni su nombre, rodeado de maldad, con un supuesto don poderoso, con tan solo dos personas que me aprecian, que vive en una ruina de casa y quiere estar cerca de una familia que nunca va a llegar a tener.
Esa es mi situación resumida.
Han pensado en llevarme al cementerio para ver mis recuerdos aquí con la gente y de aquella manera empezar a recordar, pero me parece que la Curación no está haciendo demasiado efecto en mí.
Te tengo que dejar durante un tiempo, están empeñados en que estoy loco, pero bueno, eso es incluso lo que yo pienso.
Te quiere,
Tu Loco Padre Enfermo.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Capítulo 31

-Tampoco me esperaba que nos lleváramos todos bien... Pero que hiciéramos alguna que otra cosa juntos sin pelearnos un día. Eso sí.
-Con Elías y Fabio aquí pensar eso es de tonta, Nere.
-¿Nere?
-Diminutivo de tu nombre. Y de Ainhoa podría ser... ¡Ya sé! ¡Ai!
-No quiero apodo. -interviene Ainhoa rápidamente.
-Cierto... Ai está muy mal, a mí tampoco me gustaría. Mejor Ainhoíta.
-Tampoco es que sea pequeña...
-¿Ainho?
-Mira, Nere, ese está bien.
-No para mí. -comenta desesperada "Ainho".
-Sí para nosotras. -contestan al unísono las otras dos.
-Yo seré Vale. -añade Valeria rápida.
"Nere" sonríe, "Ainho" suspira y "Vale" se queda mirando hacia el alrededor intentando encontrar su presa, o sus presas, ya que prefiere cazar en grupo para ayudar a sus "amigas" también, ya que ellas solas no harían nada.
-Chicas, no hagáis tonterías. -exclama y se va.
-Según la revista que la señora Esperanza leía esta mañana, a los chicos les gustan las chicas seguras de sí mismas.
-¿Cuando has visto tú a la amargada leyendo esa revista?
-He ido a ayudar a Fran con el perro al que cuida los fines de semana.
-Parece que esta se nos ha adelantado... -murmuró con intenciones Vale.
Valeria se levantó y se dirigió segura hacia los chicos, con intenciones que se nota, pero por la belleza de la chica, los chicos no se molestan nada.
-Hoy en día hay pocas chicas que se atreven a meter en grupos de chicos. -empieza un chico.
-Tampoco yo estoy sola. -añadie Vale.
-¿Cómo te llamas, guapa? -continua un segundo.
-Valeria, pero me podéis llamar Vale, ¿y vosotros quiénes sois?
-Mi nombre es Nicolás, me puedes llamar Nico tranquilamente, -sigue un tercero, -este de aquí es Sergio -comenta señalando al primero- este es Federico, -señalando al segundo, -y este último de aquí se llama Jon.
-Encantada, mis amigas son esas dos de ahí. -señala a dos chicas que se encontraban en una mesa, no son demasiado guapas, pero tampoco están mal, eran monas en la opinión de los chicos.
-¿Y cómo se llaman? -se interesó el segundo.
-La de la derecha es Ainhoa, la de la izquierda Nerea. Digamos que la primera es una chica enfadadiza y la segunda es bastante ingenua, se lo cree todo literalmente.
Pero Vale no consigue que Sergio deje de interesarse por sus dos amigas, les interesa todavía más, ya que a él le gustan los retos, sobre todo más cuando se tratan de chicas.
Sergio se acerca a sus dos amigas sentándose en medio y presentándose, la sonrisa de Ainhoa desaparece al instante en el que el chico se sienta a su lado mientras que Nerea se extraña, y no parece enterarse de las intenciones del chico del chico.
Jon coge los refrescos y también se dirige a la mesa, sentándose al lado de Ainhoa, equivocándose con Nerea, ya que quería ponerse al lado de la ingenua.
Federico, quien tiene novia y que no creía que llegaría a tanto, simplemente, se pone al lado de Jon haciendo nuevas amigas sin doble sentido.
Nico y Vale quedan hablando.
Después de una tarde increíblemente entretenida para su asombro, les llega el momento de volver, ya que son nuevas y ellos ya lo saben.
-Oye, chicas, me vais a llamar loca, pero, me parece que alguien nos sigue. -comenta Nere avergonzada.
-¡Menos mal! -exclama Vale. -¡Creía que me estaba volviendo loca!
-Pues yo no siento nada.
-¿En cuál de los cuatro piensas? -intenta Valeria, pero no lo consigue, pues Ainho no tiene nada que esconder.

-Han llegado ya. -comenta una voz oscura en una habitación con las luces apagadas.
-¿Cuántos son?
-Ocho, como siempre, y se alojan en la casa alquilable de la señora Esperanza.
-¿Cuál es su situación?
-No lo sé.
-Haz confianza con ellos, y luego, cuando tengan confianza en ti, tráelos a la ADM, nosotros haremos el resto...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Capítulo 30

-Me gustan las chicas con mucho genio que tienen pinta de difíciles, además, si son guapas todavía mucho mejor.
-Oye, Rafa... ¿Cómo decirlo? Ella es una chica que ya tiene pareja.
-Todavía mejor.
-¡Joder que le sacas diez años!
-Y mis padres se sacan la misma edad.
-Pues bien por ellos, paz y alegría, pero que ella no te quiere y no te querrá.
Fabio intenta sin conseguirlo convencer a Rafa de que es imposible que él y Enara puedan tener nada.
-¿Le gusta el negro? ¿Le gustan los tatus? ¿Y los piercings? Desde luego le tiene que gustar el heavy.
-No le gustan los perros, mucho menos los que ladran mucho, tampoco le gustan los colores, incluido el negro, que ella por lo menos lo considera como color, no soporta separarse de su prima... -empieza Fabio.
-Pues yo lo cambiaré.
-Me rindo.
Fabio se levanta y se va, encontrándose a Nerea y Ainhoa al otro lado de la carretera que lo esperan ansiosas para saber más de lo que han hablado esos dos.
-¿Y? ¿Va a dejar en paz a mi prima? -pregunta Nerea sin ganas de esperar más.
-¿Tengo pintas de traer buenas noticias?
-Según que sean tus buenas noticias. -contesta Nerea rápidamente.
-Me rindo contigo también.
-Oye, tranquilo, que seguro que Rafa deja en seguida en paz a Enara.
-¿Tiene pinta ese idiota de que vaya a dejarla en paz?
-Pues voy yo a hablar con él y le pienso dejar las cosas bien claritas a ese... -Nerea intenta encontrar un adjetivo que no sea una palabrota. -Esa cosa. ¡ESA COSA SÍ!
-Como no vayamos ahora Valeria nos va a matar, nos ha dejado diez minutos para venir aquí, y hoy, no tengo ganas de pelear.
-¿Os habéis cambiado las personalidades o qué? -pregunta Fabio extrañado por cómo han reaccionado.
-Valeria nos obliga a ir en busca de chicos, tú también te pondrías así. -responde Nerea mientras Ainhoa asiente.
-Pues suerte.
-Lo necesitaremos. -dice Nerea dramatizando mientras levanta la mano con el puño cerrado, como si eso le diera fuerza.
-No vamos antes de que esta termine pegando a un árbol, que conociéndola se va a poner a chillar como una tonta y en vez de pasar desapercibidas como nos dijeron, seremos el centro de atención. -opina Ainhoa.
-Y nos ingresarán en un manicomio. -añade Fabio.
-¿Qué es eso? -pregunta Nerea.
-Un centro para locos. -responde Fabio mientras se despide de las chicas saludando con la mano, algo que ese día ha aprendido.
Nerea y Ainhoa se quedan sin saber qué hacer, y la primera, le responde con el mismo saludo al revés junto a Ainhoa, la que lo hace con el pie.
-No las conozco. -susurra Fabio dándose la vuelta.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Capítulo 29

Sentimos lo que ocurrió con los anteriores capítulos, incluso nosotras nos hicimos un lío terrible, así que sentimos lo sucedido. Besos. Luna y Nerea.

-¡Tengo miedo! -exclama Nerea con miedo agarrándose al gran perro negro de Leo.
-Chica, tampoco es para tanto. Esto está tan oscuro como Daemón. -responde Elías observando las pequeñas lucecitas del cielo.
-Esas preciosas farolillas no están en Daemón, y no es lo que me da miedo, en realidad lo que echo de menos es la niebla espesa. No puedo casi andar, y ahí es imposible sentir esto. -contesta Nerea.
-Y los vehículos y los ruidos horribles esos tan fuertes. Nada más y nada menos. -añade Leo.
-Y... -empieza Nerea.
-Vale, ya lo entiendo, lo entiendo.
-¿Y qué vas a hacer, Elías? -pregunta Leo.
-¿Yo?
-Sí, eres el más fuerte y valiente de nosotros, por lo que eres como nuestro líder, ¿verdad?
-¿Eso significa cuidar de vosotros dos?
-Ya lo estás haciendo. -interviene Nerea.
Elías suspira y continúa andando seguido por Nerea y el perro de Leo, este es el que cierra el grupo con miedo.
-Oye, Leo, que si quieres ya cierro yo la fila. -adivina el chico.
-No, gracias, ¿sabes? Eres más amable y simpático de lo que la gente piensa. - agradece Leo.
-Espera a que empiece a creerse el rey. -contesta Nerea dulcemente y luego se ríe. -No te enfades, es broma.
-Seguro. -responde Elías, picado y buscando la palabra para molestar a Nerea.
Andan durante unos cinco minutos, no piensan en que separarse de los demás haya sido una mala idea, pero seguro que ellos ya han llegado.
-No me gusta separarme de mi prima. -suelta Nerea cuando el silencio se hace un poco incómodo.
-Vamos, que eres una niña súper protegida y mimada de tu prima. -exclama Elías.
Nerea mira triste a Elías y este se gira, pero sabe que la chica está actuando, ya que él la conoce gracias a Carlos.
Pronto, un chico pasa en bici y se tropieza con el perro negro, quien chilla y empieza a llorar, así, el chico se cae y Leo acude corriendo a por su perro.
-¡Oye! -exclama Elías. -¿Eres gilipollas? -exclama enfadado.
-¡Leo! -exclama Nerea lanzándose a por el chico, pero Elías la coge por el brazo y la para ya que el chico ya está muy mal.
-Lo... Siento. No sabía...
-¡Pues esa no es la manera de andar!
-Tranquilo, Elías.
-¡No, Leo! ¿Cómo puede ser siendo tu perro no te pongas a chillar como un loco.
Nerea se escapa de Elías y acude a la ayuda de Leo y su perro, mientras que Elías mira al extraño que acaba de recoger su vehículo.
-Ya te compensaré, no sé cómo, pero lo intentaré y para eso no necesito más que saber dónde y cómo encontrarte.
Elías le sigue mirando mal, y se fija en él. Tiene los ojos verdes casi tapados por un pelo un poco largo, es alto y delgado. Entonces, observa cómo Nerea se levanta y le da un papercito al chico.
-Bien, puedo llevaros al veterinario y luego os llevaré a esta dirección. Me llamo Marcos.
-Yo soy Leo, él es Elías y ella Nerea.
-Encantado.
-Igualmente. -interviene Nerea.
-Más te vale cumplir lo prometido. -amenaza Elías.
-Lo haré, tranquilos.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Capítulo 28

Mira un rectángulo blanco, llamado página, (ya que en la biblioteca han habido palabras parecidas), y Ainhoa no sabe qué hacer.
Mira a Nerea, quien imita a Alba, trazando líneas y círculos de miles de colores mientras que Valeria las arranca de la pequeña mesita redonda.
Mira furiosa a Nerea, la cual la responde con unos ojitos de cordero indefenso.
-¿Cómo es posible que la irritante de tu prima tenga tantos admiradores y yo, una chica mucho más guapa, ni uno?
Ainhoa se ríe.
-¿No es obvio? ¿Por qué no te miras en el espejo? Perdona, que no puedes.
-Supongo que eso sería la respuesta. -dice Nerea.
-¡Es que la es!
-Perdona, pero ninguna de vosotras tiene ningún chico.
-¡Como si nos importara!
-¿Es que acaso no tenéis mejor tema por el que discutir? -entra Elías.
-¡Cállate!
-Ni ganas de obedecerte, Pequeña Bruja-Niñata.
-Tranquilos que no es para tanto... -empieza Nerea.
-¡Lo que es para tanto es que ningún chico me persiga! -exclama Valeria.
Todos se callan durante unos momentos y entran Leo y Omar, el primero con su perro negro de gran mata de pelo y el segundo con las manos en los bolsillos.
-¿Qué pasa? -pregunta el primero dulcemente.
-A mí me parece muy bonito que chicos persigan a Enara, me alegro por ella. -comenta Nerea.
-¿A Enara? Acaso las flores negras... -empieza Omar.
-Sí, son de Rafa. -responde rápida Valeria.
-¿Quién es Rafa? -preguntan Elías, Leo y Nerea a la vez.
-El hombre que nos trajo y del cual perro, cagó en la alfombra del vehículo, y luego, Omar, se cayó encima del regalito. Por lo cual el chico, se vengó del perro, tirándole esas cosas ovaladas del reino de frío. -explica Ainhoa, burlona.
-Vamos, nevera. -traduce Elías.
-¿Por eso estuvo gritando tanto tiempo como si le estarán torturando y llorando como un loco? ¿Sabes en el lío en el que nos has metido? Pero claro, eres el hijo de Julián y puedes hacer lo que te plazca, ¿verdad? -dice Fabio entrando furioso en el salón.
Omar se va a su habitación, enfadado, ese es un tema delicado, bien para todos, pues Omar no es como su padre, por mala suerte, todos se empeñan en decirle que lo es.
Lo peor es que nadie lo comprende.
-Acabas de joder la marrana... -comenta Valeria.
Eso extraña a Ainhoa, Valeria jamás ha mostrado apoyo a alguien, pero puede que muy en el fondo no sea una chica tan mala.
-Tú no hables que acabas de mostrar que hay que atarte con cuerdas.
-¿Me estás llamando...? -empieza Valeria, pero no termina, se va corriendo indignada.
-¿Algo más Lengua de Oro? -ironiza Elías.
-Que no te pases de listo, que soy mayor que tú y sé más sobre la vida, eres demasiado listillo y vas de guay, yo que tú frenaría.
-Y yo que tú no diría que me creo guay mientras que tú eres el que más se cree eso de esta sala. -suelta Elías.
-¿Y vosotros qué miráis? ¿Acaso no sois nada si alguno de ellos falta? -pregunta Fabio, furioso con el mundo.
Ainhoa, Nerea y Leo saben perfectamente quién va a cada uno, se callan y se van.
Pero para Fabio también es difícil intentar hacer amigos o llevarse bien con la gente, es lo que se suele llamar antisocial, y es que Fabio... Es Fabio, un chico difícil.
-No todo son alegrías aquí. Pero ahí mucho menos. -murmura Nerea.

Capítulo 25

-Pero te llamas Francisco.
-Pero la gente me llama Fran y así es como me gusta que me llamen, ¿entendido?
-No del todo, ¿por qué te gusta que te llamen de un nombre que no es el tuyo?
-¡Bah! ¡Déjalo!
Nerea y Fran no han parado de hablar de lo mismo durante mucho tiempo, todo el rato ha sido así, y así seguirán durante un buen tiempo, pues Nerea, a la que han llamado Viva desde siempre, (y no le gustaba nada), no comprende cómo le gusta que le llamen así. Para ella es como si la llamaran Viva para el resto de su vida.
Los demás van demasiado serios, todos, como no, menos Leo, quien controlando a su perro ya en sí bastante problemas tiene.
-Por cierto, no te he preguntado, ¿cómo se llama tu perro?
Leo se queda en blanco y busca ayuda en Elías, algo ha tenido que pasar para que Leo acuda sin pensárselo a por el chico, y Elías, como un gran chico que en realidad no es, responde con naturalidad:
-Se llama Tadeo.
-¿Tadeo? Es un nombre muy curioso para un perro, ¿no te parece? Tadeo... No, no me acostumbro.
-Porque tan solo lo has dicho dos veces... Repítelo durante un tiempo y entonces te sonara a cielo.
Fran mira extrañado a la joven, es muy extraña, pero gente más rara ha visto, más alegre, más Feliciana que es así como se le llama a la gente que siempre está de buen humor y que todo es felicidad para ellos.
-Ese era el nombre de mi abuelo... -susurra muy tímidamente Leo, un poco ofendido pero sin mostrarlo.
-Lo siento. -contesta Fran.
Los otros cinco se van quedando atrás, pues no encuentran razones para encontrar interesante la pedazo conversación sobre nombres que Fran y Nerea se han planteado como debate, además, ellos ya lo conocen aunque sea por los gritos de su madre.
-¿Qué hacemos? -pregunta Fabio.
-No sé, ¿no eras tú aquí el listo?
-Esos modales, señorita.
-¿Cuando has usado tú modales, cacho bestia?
-Perdona, pero creía que eras tú la femenina del grupo, y que la cacjo bestia era aquella de ahí. -ataca Fabio señalando a Enara.
Desde una muy pequeña distancia, Omar y Ainhoa son capaces de ver la guerra que se acaba de comenzar entre ellos, el debate al principio de todo, y se limitan a no hablar, como después de la noche de las manchas, aunque para ellos eso parece ser hace mucho, tan solo ha pasado menos de un día desde entonces.
En ese momento escuchan sobresalir la voz de Nerea de todo el alboroto con el nuevo debate de la noche:
-¡Esto sí que es bonito, cuantos colores! Me ponen contenta.
-Pues a mí me deprimen. -comenta Fran.
-¿Por?
-Me recuerdan a los manteles de la tía Joanna.
-¿Y qué pasaba pues con los manteles?
-Mi tía tenía un gusto terrible para manteles, y con toda la casa negra pensaba que coloridos quedaban bien...
-¿Murió?
-Casi no lo recuerdo pero sí, aunque eso no me deprime tanto, más bien su gusto patético por los manteles.
Enara coge aire, y no le echa, lo cual es muy peligroso para ellos, por lo que la obligan a tirar el aire en seguida.
Pero ha sido inevitable. Ahora lejos de donde son, no pueden evitar pensar en todos aquellos a los que han dejado atrás durante sus primeros dieciséis años más o menos de vida.
Ainhoa ha dejado a Irati sola, quien siempre ha estado ahí con ella y a impedido que la soledad se apoderara de ella, y hasta hace poco no lo ha comprendido, lo que es una pena.
Elías puede haber sido considerado huérfano y por mucho que sus padres en realidad son humanos, pero Carlos y su abuelo Abraham se han quedado ahí, y echa en falta las tonterías, las escapadas, todas las veces que los renegaban... todo.
Nerea y Enara recién han perdido a su abuela, y Carlos también está, quien por alguna extraña razón ha estado marcado en su infancia.
Omar tiene a ambos padres y también a su tío, que por muy poderosos que sean, no dejan de ser su familia.
Leo tiene toda su familia ahí, su perro ahora Tadeo es quien lo ha acompañado durante la vida, aunque Aitana también se unió hacía años, ya que simpatizó con ella por razones que ni siquiera él conoce.
Fabio... tiene sus libros y la bibliotecaria ya es como su hermana mayor, mientras que su madre ahí sigue, trabajando duro y dejando que los poderosos la humillen.
Por último está Valeria, quien tampoco ha tenido fácil dejar a aquellos en la tierra de los Olvidados, a todos sus hermanos, (en total son seis), y a su padre con su abuelo gruñón que cada día se junta con Abraham para hablar de todas las penas, por lo que en su infancia Carlos también a coincidido mucho.
Demasiado silencio. Y eso es de lo que Fran se da cuenta, por lo que sonríe amablemente y sigue andando.
-Vamos, os tenéis a vosotros, y mi madre va a insistir en que yo también estoy, ¡así que alegrad esas caras de membrillo!
Leo levanta cabeza y Nerea tampoco tarda en hacerlo. Enara se alegra de que su única familia esté ahí y sonríe por primera vez en el viaje. Ainhoa sabe que Irati se las arreglará para sobrevivir, además, ella tiene una familia que cuida de ella. Omar teme por sus padres, pero si hasta ahora han sabido arreglárselas, ahora también lo sabrán. Valeria y Elías se las arreglan para levantar la cabeza a la vez, y Fabio no se queda atrás.
-Así mejor.