sábado, 5 de julio de 2014

Capítulo 78: Último Capítulo

Pasaos por mi otro blog: Mi Pequeño Mundo
Gracias:)

Ainhoa se despierta y se levanta, se ha desmayado, pero apenas puede respirar. Tose, y se vuelve a tumbar, se arrastra por el suelo llegando a la puerta.
Lo único que pasa por su cabeza es una palabra: "Ayuda".
Extiende su brazo hacia la puerta, pero se cae en seco en seguida.
Detrás de la puerta oye unos golpes, intenta escuchar en silencio lo que dice.
-¡Vamos! ¡Joder que ha echado una bola de gas! ¡Vamos, vamos, vamos!
-¡Cállate, Fabio! -escucha a Nerea, pero está a lo lejos.
-¡Nerea! ¡El fuego! ¡Páralo, páralo, páralo!
-¡Cállate! ¡Como me hables no puedo concentrarme y parar el fuego! ¡Si no estás haciendo nada invéntate un juego!
-Veo, veo... -empieza Sam.
-¿Qué es eso? -pregunta Fabio.
-Un juego.
-Sigue pegando la puerta, por favor.
-Ayúdame, pues.
Más golpes en la puerta, y hay fuego, y ella no puede moverse, y el gas está espeso, y no puede hacer nada ara impedir todo eso. Se vuelve a sentir inútil.
En seguida, su cabeza se le cae.
Está inconsciente, pero a pesar de todo, consigue escuchar todo lo que se encuentra atrás.
El fuego sigue haciéndose paso y Fabio se pone nervioso, cada vez más, lo que hace que la poca paciencia de Nerea salte y se enfade. Sam parece tranquilo, paga su frustración de no poder abrir la puerta en la puerta.
También escucha unos pasos que se acercan hacia ellos.
Le gustaría gritar para advertirles del tema.
-Iros, yo me encargo de ella. Tenéis que salir de aquí, si uno se queda, no dudéis, seguid, es mejor que cojan a uno que a tres.
Ainhoa reconoce en seguida la voz del hombre que se ha acercado a ellos para la advertencia. Es sin ninguna duda Hermenegildo.
-¿Estás bien? -pregunta en seguida cuando los chicos se marchan corriendo.
-Sí. -susurra Ainhoa con el único hilito de voz que le sale de la garganta.
Escucha dos golpes a la pared en el último tramo, seguido de otros dos más débiles. Sin ninguna duda son Nerea y Fabio, animándola.
Hermenegildo se pega tres veces contra la puerta, y por fin se abre una pequeña grieta por la que el humo empieza a salirse un poco. Pero el fuego también hace que humo entre por él, creando un problema para el hombre, al que le cuesta respirar.
Se escuchan unos pasos corriendo y un chorro de agua.
-¡Vete, niña!
-De nada por salvarte. Adiós.
Nerea se va corriendo.
Otro golpe. La puerta se abre, y un montón de humo empieza a desaparecer del suelo donde ella está inconsciente.
-¡Mierda! ¿Estás bien? Si lo estás muévete un poco.
Ainhoa intenta con todas sus fuerzas colaborar, pero sólo consigue mover el dedo meñique.
Hermenegildo coge a Ainhoa en los brazos y sale corriendo, sigue corriendo hasta que se para en seco en una esquina.
De repente, el hombre levanta el pie y le pega a un mágico en ese mismo lugar, haciendo que caiga y que su cara de directamente contra el suelo. Por si fuera poco, Hermenegildo remata dándole un gran pisotón con fuerza en la misma cabeza.
Sigue corriendo y pega con el pie en un pequeño botón que se encuentra al lado de una puerta.
Se queda en silencio y se mueve hacia los lados.
Entonces, cuando menos se lo espera, es cuando él se gira y le pega una patada en las pelotas a otro mágico que ha venido y mirando hacia atrás se mete en el ascensor y usa a Ainhoa para ir al nivel 0 mientras que controla que el mágico se aleje.
Cuando se abalanza dentro, Hermenegildo no puede evitar que salga, y entonces empieza la pelea en la que el Olvidado pega sin cesar con el pie al mágico que se cae al suelo y apenas se puede mover.
Cuando las puertas se vuelven a abrir Hermenegildo pega un salto para no pisar al mágico y escapa, pero el chico le coge del pie y este lo mueve para que lo deje en paz.
Corre y escoge un pasillo estrecho por el que pasa de lado
De nuevo, el hombre se para en seco.
-¿Puedes convertirte en humo?
La chica no responde.
-Da igual.
Ainhoa piensa "¿Cómo que da igual?", pero entonces sus pensamientos se convierten en miedo cuando el hombre se lanza por la ventana.
Una almohada de humo hace que no se hagan daño.
Salen corriendo hacia el bosque y los únicos pensamientos de Ainhoa son que escapar, ha sido demasiado fácil.
Pero entonces, es cuando cae en un sueño profundo. Demasiado profundo.

Siento que el capítulo haya sido demasiado corto, espero que no importe. A pesar de ser el último capítulo habrá epílogo, así que hasta la semana que viene :)

2 comentarios:

  1. Esperando por leer ese último capitulo, te sigo espero verte por mi blog. Un abrazo

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    1. Hola, Kristina! Siento haber tardado tanto en responder, en vacaciones he desconectado más de lo que me hubiera gustado. Pero bueno, ya estoy de vuelta y te prometo en cuando pueda (lo antes posible) me pasaré por tu blog. También te invito a que te pases por mi nueva historia para dar tu opinión y que sigas con Sombras, (la segunda parte), que saldrá en seguida. Espero no haber sido demasiado plasta y que hayas tenido un bonito fin de verano :)
      Nerea.

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